Opciones técnicas para emitir factura electrónica, la opinión de un experto

Alberto Redondo, director de Marketing de SERES para Latinoamérica y España.
Alberto Redondo, director de Marketing de SERES para Latinoamérica y España.

A partir del próximo 1 de noviembre un grupo de nuevos “contribuyentes especiales”, elegidos por el Servicio de Rentas Internas (SRI), estarán obligados a dejar a un lado las facturas físicas de papel y empezar a facturar electrónicamente vía internet.

Un paso más en la estrategia de impulso a la facturación electrónica puesta en marcha desde 2013 por el SRI, con la resolución NAC-DGERCGC13-00236, que estableció la obligación del sector privado a emitir comprobantes electrónicos y determinó que los “contribuyentes especiales” (cerca de 5.000) deben facturar electrónicamente a partir del 1 de enero 2015.

Los “contribuyentes especiales” son aquellos que, por su importancia recaudatoria e interés estratégico del Gobierno, tienen un seguimiento estatal más cercano y personalizado, razón por la que el SRI actualiza periódicamente su catastro de estos recaudadores de impuestos, que desde octubre de 2015 aumentaron en número y deben sumarse a la facturación electrónica a partir del próximo 1 de noviembre de 2016.

¿Qué hacer para cumplir la norma?

Según Alberto Redondo, director de Marketing para España y América Latina de la empresa europea de servicios de intercambio electrónico seguro de documentos, SERES, “Nuestra experiencia en Ecuador y en países como Perú, Argentina, México (y otros), donde también existe una normativa que obliga a las empresas a facturar electrónicamente, nos ha demostrado que cumplir con la obligación no es una tarea fácil. Conlleva muchos procesos ocultos que suponen un gran reto para todas las empresas obligadas. Muchas de ellas piensan que con tener una solución tecnológica lo tienen todo solucionado (…).”

Redondo advierte que “(…) hay mucho más trabajo detrás del cambio, no solo tecnológico sino de gestión, como solicitar la autorización al SRI, prepararse para usar la firma electrónica, expedirlas, entregarlas, tramitarlas, conservarlas… Y es ahí donde la decisión sobre cómo abordar el proyecto es importante.”

El experto dice que los contribuyentes pueden elegir entre tres opciones tecnológicas para cumplir con el cambio exigido por el SRI. La primera es acometer un desarrollo interno, “que supone una puesta en marcha lenta y tediosa, además de unos altos costes de los recursos internos implicados en el proyecto.” La segunda opción es comprar un software, “algo que no suele darse en el mercado y que precisa de mantenimientos de equipos, con un coste elevado derivado de las adaptaciones y actualizaciones.” La última opción es contratar un servicio de facturación electrónica (“Aquí la puesta en marcha y la actualización a los cambios es inmediata y el desembolso por el servicio contratado es económico, al basarse en cuotas”).

¿Conviene contratar a un operador externo?

El ejecutivo de SERES argumenta que contratar un servicio ofrecido por un operador tiene un fuerte valor añadido, ya que la implantación de este tipo de proyectos, apoyados en un tercero de confianza, brinda la posibilidad a las empresas de formar parte de un nuevo canal de comunicación que mejora tanto los procesos internos del negocio como las relaciones con los socios. Un servicio de factura electrónica permite el seguimiento y la trazabilidad de los documentos emitidos, conociendo su estado (enviado, validado, abierto…), además de posibilitar la aprobación de las facturas de forma ágil, optimizando la gestión de la tesorería y posibilitando una mejora en la toma de decisiones.

“SERES –aprovecha Alberto Redondo– no solo da una solución tecnológica sino que cubre todas las tareas necesarias para que los ‘contribuyentes especiales’ se despreocupen y cumplan con su obligación con el SRI a tiempo.”

FUENTE: Effective, agencia de relaciones públicas (Quito), mediante boletín informativo y foto con firma de Johana Cruz.- MANTA, 24 de septiembre de 2016.