Ya es una disposición oficial, emanada de los ministerios de Trabajo y de Salud ecuatorianos, que en todo lugar (público o privado), donde trabajen mujeres en edad fértil, debe haber un espacio privado y acondicionado especialmente para el vital y sublime acto de amamantar o dar de lactar a los bebés.

El mandato consta en el Acuerdo Ministerial N° 003, de julio/2019, y hace las siguientes consideraciones: “Con el fin de asegurar el derecho de las madres a proporcionar alimento a sus hijos de hasta 24 meses de edad, a través de la leche materna; contribuir a la prevención de enfermedades infecciosas y enfermedades no transmisibles; ayudar a la disminución de la mortalidad de lactantes y niños pequeños; y, fomentar y fortalecer el nexo entre madres e hijos, generando un espacio saludable y de confianza para la mujer trabajadora; el Ministerio de Salud y el Ministerio de Trabajo han contemplado la necesidad de generar un instrumento en el que se establezcan acciones conjuntas para la adecuación obligatoria de las salas de apoyo a la lactancia materna.”

Por ello, frente a la necesidad de que las instituciones públicas y privadas de la provincia de Manabí también cumplan con la normativa, el Ministerio de Salud a través de su Coordinación Zonal 4, ha presentado recientemente, y de cara al público, el Instructivo de Sala de Apoyo a la Lactancia.

Salas de lactancia, permanentes o temporales

Ese documento señala que estas salas deberán implementarse de manera temporal o permanente. Serán permanentes en aquellos lugares de trabajo donde sirven 50 o más mujeres en edad fértil. En aquellos lugares laborales donde ese número sea menor, pero exista al menos una mujer en período de lactancia, el empleador deberá asignar un espacio adecuado, de manera temporal, para que las madres den de lactar y/o extraer su leche para almacenarla hasta el momento de proveerla a su bebé.

Las dimensiones de la sala deben ser adecuadas y acorde a la cantidad de mujeres que requieran de ella en forma simultánea; garantizando salubridad, comodidad e intimidad. Se considera una superficie mínima requerida de 2 x 2  metros (por mujer), la cual se puede incrementar de acuerdo a las necesidades de cada empresa o institución.

Condiciones de funcionalidad e higiene

Dicha sala debe tener ventilación adecuada e iluminación suficiente, preferentemente natural; decoración alegre y sencilla, con paredes de colores cálidos y no brillantes (No podrá ser utilizado ningún tipo de material decorativo referente a biberones, chupones o fórmulas lácteas); mantener una temperatura cálida, pues el frío afecta el proceso de extracción de leche; ambiente tranquilo que brinde privacidad. El área física de la sala de apoyo a la lactancia debe ser totalmente independiente del baño, para asegurar la higiene y prevenir cualquier tipo de contaminación.

La ubicación ha de ser accesible, en el primero o segundo piso, salvo que la institución o empresa cuente con ascensor. Tener disponibilidad durante los horarios de la jornada laboral. El acceso a la sala debe ser directo, es decir que la madre lactante no tenga que cruzar una oficina, un consultorio, un baño o una sala de reuniones u otro espacio similar que pueda dificultar o impedir el acceso.

Dentro de la sala de lactancia -o fuera de ella, pero muy cerca- también debe haber un lavamanos que garantice privacidad, y que esté provisto de jabón líquido para el lavado de manos y toallas desechables para el secado, además de un tomacorriente y/o extensores eléctricos, para que las madres que utilizan extractor eléctrico lo puedan usar con comodidad.

Tiempo de lactancia

La institución o empresa empleadora ha de conceder 20 minutos cada dos horas para que la mamá dé de lactar a su hijo o pueda extraer la leche de ella para conservarla en ese lugar hasta la hora de salida del trabajo cuando la retira. Con estos cuidados se evita que la madre use leche de fórmula industrial para alimentar a su hijo.

Los muebles de cada sala de lactancia

En cada sala de lactancia materna debe haber una o más mesas, según sea necesario; sillón o sillas individuales con apoya brazos, que permita a las madres sentarse para dar de lactar o extraer su leche cómodamente; un refrigerador de al menos 45 litros/1.7 pies o de 150 litros/4 pies, en donde la madre pueda almacenar la leche extraída. La refrigeradora debe tener un termómetro de preferencia, con cabo extensor para monitorear diariamente la temperatura. Esta refrigeradora será de uso exclusivo para el almacenamiento de leche materna y bajo ningún concepto se usará para otro fin.

Empleadores: se acaba el plazo

Hasta la fecha en que se originó la presente información, en la provincia de Manabí solo el Mall del Pacífico, ubicado en la ciudad de Manta, disponía de un lactario. Esto es preocupante, porque el Acuerdo Ministerial ha dado plazo únicamente hasta el 23 de octubre/2019 para el cabal cumplimiento de la normativa.

FUENTE: Distrito de Salud 13D02 (Manta), mediante boletín y foto con firma de Rebeca Alarcón Mieles.