El lunes 25 de noviembre hubo manifestaciones públicas en Ecuador para conmemorar el “Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer”, instituido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En Manta, provincia de Manabí, una “marcha naranja” recorrió algunas calles centrales de la ciudad; mientras en Quito, provincia de Pichincha, el Consejo de la Judicatura dio cuenta de sus acciones en pro de esta causa e hizo nuevos compromisos al respecto.

La manifestación de Manta, primordialmente femenina, hizo predominar en sus vestimentas y pancartas el color naranja, porque es promisorio de un “(…) futuro brillante y de gran energía, en el que las mujeres vivan libres y sin miedo”, según Genny Delgado, coordinadora de la Red de Atención y Prevención de la Violencia Intrafamiliar de Manta.

Ella expresó, además,  que las cifras de denuncias aumentan, mostrando que se está perdiendo el temor; pero que los 95 femicidios ocurridos en el país en este año, muestran por otra parte que hay mucho aún por hacer en este campo.

Llevando en la cabeza a la Comisión Permanente de Igualdad y Género del Concejo municipal de Manta, a la marcha se unió un grupo de representantes de instituciones, colectivos ciudadanos y unidades educativas.

El momento más sensitivo de la jornada fue cuando habló la concejala Verónica Calderón, quien con el testimonio de lo vivido por ella misma, mostró que se puede salir con éxito de los círculos de violencia.

En Quito

El Consejo de la Judicatura a través de su presidenta María del Carmen Maldonado, ratificó su decisión de elaborar políticas y adoptar mecanismos que garanticen el acceso de las víctimas a los servicios de justicia y a una atención oportuna e integral.

Dio a conocer que en el país existen 37 unidades judiciales especializadas contra la violencia a la mujer o miembros del núcleo familiar, 135 unidades judiciales con competencia en esta materia, 348 jueces expertos y 358 profesionales que integran los equipos técnicos (médicos, psicólogos y trabajadores sociales), que ofrecen una atención oportuna a las víctimas. 

En el tema de control disciplinario, recordó que, apenas posesionado, el actual Consejo de la Judicatura destituyó a dos operadores de justicia que afectaron los derechos de las víctimas. Esta medida se enmarca en el cuarto eje de acción institucional: “Fortalecimiento de los mecanismos de investigación y sanción en casos de violencia sexual contra niñas, niños, adolescentes y mujeres”.

Arriba, el pleno del Consejo de la Judicatura. Abajo, izq., rubricando la Carta de Compromiso contra la violencia; y, der., la presidenta María del Carmen Maldonado.

Maldonado invitó a la ciudadanía a “romper el silencio”. “No podemos ser víctimas de violencia y no decir nada. Hay que romper patrones culturales que han permitido que esta práctica sea algo normal, cotidiano y aceptable. No lo vamos a tolerar, eso se acabó”, prometió.

Invitó a la población a apoyar la aplicación de la Ley para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujer. Este tema involucra a hombres y a mujeres, de ellos depende la construcción de una sociedad más justa, afirmó.

Como parte de estas actividades, Maldonado firmó la Carta Compromiso a la No Violencia que está orientada a cumplir los objetivos de la Ley para Prevenir y Erradicar la Violencia contra la Mujer.

El documento también fue suscrito por el vocal Jorge Moreno; el director provincial del Consejo de la Judicatura de Pichincha, Xavier Oliva; la subdirectora nacional de Género, Margarita Carranco, entre otras autoridades.

Este evento se desarrolló en el Complejo Judicial Norte de Quito, donde se realizó una jornada cultural e informativa orientada a concientizar a la ciudadanía sobre esta problemática social y promover una cultura de paz.

FUENTES: Gobierno municipal de Manta, mediante boletín y fotos./ Consejo de la Judicatura (Quito), mediante boletín y foto con firma de su Dirección Nacional de Comunicación.