Pruebas del sacrificio ecuatoriano por defender su heredad territorial

El ala de un avión supersónico militar muestra los impactos de la artillería peruana. / GAD Manta

Hacen 25 años desde cuando el pueblo ecuatoriano se unió monolíticamente para defender su heredad territorial que el vecino del sur pretendía arrebatarle. Fue entonces cuando los soldados ecuatorianos se pusieron al frente de la defensa y arriesgaron sus vidas para mantener incólume el territorio nacional y hacer valer la soberanía de la República del Ecuador. 

Ayer, viernes 24 de enero/2020, al conmemorarse aquella gesta heroica para el pueblo ecuatoriano, el reparto militar de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) estacionado en Manta celebró una ceremonia alusiva en la plaza cívica de esta ciudad. Lo hizo mostrando algunas pruebas del costo material que significó para el Ecuador plantar cara al atrevimiento peruano.

Piezas de artillería usadas en el combate Ecuador – Perú. / GAD Manta

El público pudo ver partes de un avión de la FAE que estuvo a punto de ser derribado por la artillería peruana, durante el enfrentamiento bélico en la que se llamó la Guerra del Cenepa (por el nombre de la cordillera sur donde tuvo lugar) en el año 1995. La pericia de los pilotos de esa nave, Marcelo Camacho y Rodrigo Rojas, logró que aterrizara sin novedad en Macas, provincia de Morona Santiago.

En reconocimiento a esa gesta de bravura y valentía, la Administración municipal de Manta felicitó, mediante un Acuerdo, al reparto de la FAE Ala de Combate Número 23, sumándose al homenaje que la institución militar rindió a los excombatientes, por su heroísmo en defensa de la patria.

El comandante del Ala de Combate 23 de la FAE, Fabián Salazar, uno de los combatientes en la Guerra del Cenepa de 1995. / GAD Manta.

El comandante del Ala 23, teniente coronel Fabián Salazar, quien participó en aquel conflicto bélico piloteando un avión supersónico del Escuadrón 2311 de la FAE, resaltó la victoria conseguida el 10 de febrero de 1995, cuando los aviones de combate supersónico lograron derribar a naves de combate de la Fuerza Aérea del Perú.

También recordó a los 51 soldados ecuatorianos que ofrendaron sus vidas por defender a su patria.

Los lugares emblemáticos donde se desenvolvió el conflicto son: Alto Cenepa, Cordillera del Cóndor, Tiwintza, Cueva de los Tayos y Coangos.

El conflicto bélico maximizó el sentimiento de ecuatorianidad, uniéndose todo el país bajo el lema de “Ni un paso atrás” proclamado por el entonces presidente de la República, Sixto Durán Ballén.

Actualmente Perú y Ecuador viven en paz, pero las Fuerzas Armadas ecuatorianas permanecen vigilantes de que la soberanía territorial se mantenga intangible y de otras amenazas externas tampoco la socaven, como sería las que plantean la guerrilla y el narcotráfico internacionales.

FUENTE: Gobierno municipal de Manta, mediante boletín y fotos.