El emocionante “aterrizaje” del buque llegado a Manta para siempre

Momento en el que la embarcación es sacada del agua. / GAD municipal Manta

Dicen que ha navegado durante más de 100 años por los mares del mundo, llevando a bordo representaciones teatrales y un cúmulo de conocimientos acerca de la actividad humana desde sus orígenes. Ha sido, pues, un buque difusor de cultura.

Es una antigua embarcación holandesa, llamada Azart, traída a Ecuador por una empresa guayaquileña, de nombre Famorsa, cuyo representante gestionó ante el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) del Cantón Manta para que reciba la nave, la acoja como suya y la estacione para siempre en un espacio de la playa que corresponde a la Parroquia Urbana San Mateo, al suroccidente de la ciudad de Manta.

Pero quedarse allí no significa permanecer como una estatua esbelta erigida solamente para la contemplación. Su espacioso interior será habilitado como un centro cultural bien dispuesto y dotado, donde rotarán diversas exposiciones de la polifacética cultura ecuatoriana, y en particular de la provincia de Manabí y del cantón anfitrión; y en donde las visitas podrán conocer la fantástica historia del buque, con sus miles de anécdotas recogidas en todos los puertos donde permaneció anclado.

Con esa mira a bordo, el pueblo de San Mateo no podía permanecer impasible ante la prolija y compleja tarea de sacar el buque del agua y arrastrarlo con sumo cuidado hasta su destino final. Bastante gente acude a presenciar ese acto y no faltan quienes pueden ayudar y lo hacen solícitamente. Esto acontece desde el sábado 11 de septiembre del 2021.

Una tarea tan delicada y precisa no podía dejarse al azar, por lo que se han unido en esta labor el GAD cantonal de Manta, el Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional, el grupo de salvavidas Salvares y la compañía promotora, Famorsa.

A las 06h00 del domingo comenzó la primera fase del varamiento (o más bien “aterrizaje”, porque el primero ocurre en medio del agua), que consistió, primero, en que 4 botes remolcaron el buque hacia la orilla; después fue colocado en la “cama”, para finalmente desplazarlo por medio de un canal hasta el sitio de destino, donde reposarán sus 180 toneladas de historia.

Esto fue lo más complejo, por factores naturales como la corriente y la marea marinas, además de las condiciones variables del viento.

La segunda fase de la tarea del “aterrizaje” consiste en movilizar la gran nave unos 200 metros lineales hasta el punto final donde quedará estacionado y debidamente apuntalado.

En este paso se ha tenido complicaciones para sacar el barco de la orilla, por lo que se pidió apoyo de más maquinaria para intentarlo este martes 14 de septiembre a fin de repetir el proceso de tiro, ya que se estancó a causa del oleaje agitado.

Rafael Espinoza, representante de la compañía Famorsa, explicó que la dificultad será superada con el uso de una grúa que levantará la parte media de la “cama” y con la maquinaria se lo empujará uniformemente hasta colocarlo en tierra firme.

Al “Barco de los locos”, como también se lo conoce, le falta muy poco para comenzar a darle impulso al resurgir cultural de Manta, la provincia de Manabí y el Ecuador entero.

Frente a esa perspectiva, el alcalde de Manta, Agustín Intriago, se expresó así: “Esto es maravilloso, muy noble. August Dirks nos regala este legado, en el que navegó su vida entera, para que los niños y (las) niñas, y las familias, encuentren en el arte un motivo para sonreír… No es el barco, que es monumental; es la nobleza de su corazón, su bondad, las vidas que cambiará a través del arte con la Corporación Humor y Vida”.

En la maniobra de estacionamiento del buque trabajan 25 personas; el 80 % son manabitas, que con esta ocupación contribuyen a la reactivación económica de la gente de Manta, Jaramijó y Portoviejo.

Pero no solo eso. Todos los insumos, necesarios para los trabajos, son también adquiridos localmente, mientras la tripulación del barco y los colaboradores de la compañía promotora de esta hazaña se hospedan y alimentan en San Mateo, el destino final del viejo Azart.

FUENTE: Comunicado y fotos con firma de Gema Arteaga Briones, relacionista pública en el GAD cantonal de Manta, provincia de Manabí, República del Ecuador.