Joselías Sánchez Ramos

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 20-11-2021

Hola. Con el paso del tiempo mi vida se transformó en una forma de reflexión. Observo que el fin de mi vida sirve para justificar mi nacimiento. Somos el fin, somos el principio, de la valiosa energía vital. Entre mis neuronas, poderosamente surgen mis padres. Gracias mamá, gracias papi.

Multiversidad

A fines del pasado siglo me encontré con la Multiversidad Edgar Morin. Un diplomado sobre “Pensamiento complejo” trastocó mi modelo de pensar. Logré insertar en la currícula de la Facultad Ciencias de la Comunicación (ULEAM) dos conocimientos que considero indispensables: identidad y filosofía. “Identidad cultural de Manabí” y “Filosofía de la comunicación”. La SENESCYT las desechó como no necesarias en la formación del comunicador social manabita.

Pensamiento complejo

Este pensamiento complejo sigue siendo parte de mis lecturas y reflexiones. La celebración de los 100 años de Edgar Morin fue una excelente oportunidad para leer y escuchar a pensadores y filósofos de todas partes del mundo, todos preocupados por la crisis planetaria, por la crisis de la humanidad. Desde París, Edgar Morin nos habló a sus seguidores, reafirmó su pensamiento complejo. Rescato su “antropoética”.

No estamos pensando

En el Día Mundial de la Filosofía pude escuchar a pensadores latinoamericanos, hombres y mujeres, quienes cuestionaron fuertemente a los sistemas educativos de nuestros países. Le piden a nuestras Universidades desbaratar el repetitivo marco neoliberal de los  aprendizajes para recuperar el espacio crítico de la formación académica y profesional de nuestra juventud. Terrible conclusión: la juventud latinoamericana no está pensando.

Ecuador

FUE un buen momento para repensar al Ecuador y su crisis carcelaria como la gran motivación de la gobernanza. Los cinco poderes del Estado han puesto su mirada en la cárcel o centros de rehabilitación. En este punto de inflexión se encontró un culpable y se lo llenó de palabras. Pero, el problema sigue allí. El sistema carcelario como elemento de rehabilitación ha fracasado y, en consecuencia, está fallando la gobernabilidad.

No se trata de una matanza más o menos, de carteles que luchan por los espacios de poder, de cadenas de oración por los detenidos, del recrudecimiento del control que deben soportar los ciudadanos no culpables. No. Los políticos del poder deben revisar sus conocimientos de la realidad. En vez de buscar culpables deben buscar respuestas. El presidente de la república se desespera frente a un Estado dominado por una burocracia paralizada e incompetente que solo busca más dinero por todo servicio que presta, sea en las cárceles o en cualquier oficina pública.

Fracaso

La sociedad ecuatoriana está fracasando, no por la COVID-19, sino por la inocua capacidad para percibir la realidad. Las disposiciones del Gobierno van y vienen. Las fuerzas de seguridad cumplen. Se instalan radares, hay explosiones. Se instalan retenes militares, los disparan. En Manta hay un rapto de dos chicas y la información que circula a raudales es que una de las chicas está vinculada con el jefe de una banda.

Vida cotidiana

La vida cotidiana está llena de necesidades, miedos e incertidumbres. Hay matanzas, asesinatos, vandalismo, secuestros, chantajes y corrupción; tráfico de drogas y de órganos, migrantes y pornografía infantil.

La vida cotidiana está llena de falacias, inundada de mentiras disfrazadas de verdades; la desinformación y las fake news inundan las redes sociales, la mente y la conversación de los ciudadanos y sus familias. Todos esperan que el “Altísimo” resuelva nuestras crisis.

Sin respuestas

No tengo respuesta a esta crisis nacional. Solo percibo una crisis de valores y un fracaso educativo. Los delincuentes, víctimas o victimarios en las cárceles ecuatorianas, también fueron alumnos del sistema educativo; fueron los marginados de la sociedad, víctimas de la burocracia incompetente, explotados por la miseria; pero hoy ocupan la primera plana de los periódicos y hasta la Iglesia quiere dialogar con ellos.

Ética líquida

Como Sigmunt Baumann, diré que la ética se ha diluido en estos tiempos líquidos. No tengo respuestas. Solo me queda compartir con ustedes dos ideas para que me las endilguen en la cara.

La una, desde la Red de Periodismo Ético se define a la información falsa o trucada como: “Toda aquella información fabricada y publicada DELIBERADAMENTE para engañar e inducir a terceros a creer falsedades o poner en duda hechos verificables”. En el rapto de dos chicas, la palabra que más se repite es: “Fito”. La política ecuatoriana está llena de desinformación.

La otra, desde el pensamiento complejo de Edgar Morin es la antropoética.

Antropoética

Es la máxima expresión de la ética compleja. Para Morin, la antropoética es una ética del género humano, de la comprensión humana, para resistir la crueldad del mundo.

Surge de la triada antropológica: individuo – sociedad – especie. Implica comprender la condición humana: su “identidad terrenal”, su “ciudadanía planetaria” y “el destino planetario del género humano”.

Fomenta el diálogo de saberes, más allá de los saberes tradicionales clasificados como: biología, sociología, antropología, historia, filosofía, arte, religión, para comprender los saberes de las comunidades tradicionales.

Es una ética para individuos responsables, solidarios, autodeterminados, con el único imperativo ético de religarse con el prójimo, la comunidad, la especie y hasta el “caosmos”.

Al cumplir sus 100 años, el pasado julio 2021, este maestro universal prescribe y confía que “la antropoética puede guiar la educación desde la Universidad, ya que se inscribe en el pensamiento complejo, en tanto cosmovisión fundada en la ciencia, la conciencia y la praxis, iluminada, como faro en la inmensidad del vasto océano, por una filosofía con razón ecuménica que integra en estrecho haz la cultura y la naturaleza.”

Conclusión

Dante, en su Divina Comedia, escribe:Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno”. Yo, aún estoy vivo, aún tengo esperanzas. La antropoética, esta ética compleja de la vida nos ayudará a entendernos como seres universales. (Joselias, 2021-11-20)