Del reciente diálogo por el futuro del aeropuerto de Manta, quedó claro que la nueva Ley Orgánica para el Desarrollo Económico y la Sostenibilidad Fiscal, impulsada por el actual Gobierno del Ecuador, le quitó piso a la intención manteña de que dicho aeropuerto sea concesionado directamente a la empresa estatal surcoreana KAC.

Joselías Sánchez Ramos

Joselías Sánchez Ramos. / sjoselias@gmail.com / 2022-01-15.

Hola amigos. Comienzo por reconocer y felicitar al colectivo “Ciudadanos comprometidos”, comprometidos en lograr una sola voluntad política con una dinámica participación ciudadana para gestionar y lograr nuevos hitos del desarrollo territorial de Manta y Manabí.

Su “Diálogo Ciudadano, Técnico – Jurídico”, una convocatoria virtual realizada en la noche del viernes 14 de enero, fue una clara demostración de que Manta tiene ciudadanos con visiones de futuro, mente lúcida y espíritu comprometido.

Pero también tiene ciudadanos decididos para reclamar las obras que le corresponden. Ese “Manta unido jamás será vencido” es una expresión que resume el derecho de un pueblo para administrar su desarrollo territorial urbano y de toda la región manabita.

Fue un diálogo aleccionador que permitió conocer los esfuerzos realizados desde el GAD municipal y las varias instituciones locales para transformar el Aeropuerto Eloy Alfaro de Manabí en un aeropuerto intercontinental en el marco de la delegación aeroportuaria a la firma estatal coreana, KAC, en una negociación de gobierno a gobierno entre Ecuador y Corea, sobre el que existe el Decreto Ejecutivo 1287 y la promesa del gobierno actual para delegar al GAD de Manta esta competencia.

Las dos intervenciones finales de este diálogo ciudadano nos informan sobre la promulgación de la Ley Orgánica para el Desarrollo Económico y Sostenibilidad Fiscal, publicado en el Registro Oficial, Suplemento 587, del 29 de noviembre del 2021, que deroga (Art. 106) el Capítulo I, Título I del Libro V y, en consecuencia, ya no es posible una negociación directa de gobierno a gobierno.

Debemos estudiar más el alcance de esta nueva Ley vigente desde el 29 de noviembre del 2021. Observo, a priori, que la delegación directa establecida en el Decreto Ejecutivo 1287 de abril 2019 queda sin efecto y, en consecuencia, ya no sería posible una delegación directa de la concesión del Aeropuerto Eloy Alfaro de Manabí a la firma estatal coreana KAC.

Perdimos la oportunidad, pero no hemos perdido la voluntad política. Se requiere la participación ciudadana. Surge un nuevo escenario. Es un borrón y cuenta nueva. Es necesario entendernos. Dejar de lado nuestros intereses particulares. Echar al cesto de la basura histórica nuestros errores. Sumarnos a una nueva gestión con mente lúcida y decisión colectiva. La Unidad para integrarnos. La Unidad para avanzar. La Unidad para comprender los liderazgos con todos sus defectos y la suma de virtudes ciudadanas para un solo propósito: construir una ciudad para el futuro, una ciudad para las generaciones que nos sucedan.

Por ello, observo y aplaudo la valiosa iniciativa del colectivo “Ciudadanos comprometidos”. Los aliento a continuar en este propósito de una sola voluntad política con una férrea y decidida participación ciudadana.

Somos mantenses o manteños. Es el gentilicio que nos identifica a las personas que habitamos en el Cantón Manta.

Somos manabitas o manabas. Es el gentilicio que identifica a las personas que habitamos en esta región, en esta provincia cholo – montuvia del Ecuador.

Los mantenses y manabitas nos preciamos de poseer una identidad incuestionable, construida sobre la diversidad cantonal. Somos un modelo de pensamiento, un paradigma de la unidad en la diversidad desde donde surge esta poderosa vocación natural para pensar y trabajar por la unidad nacional, mayúsculo sentimiento que nos hace fraternos con nuestros hermanos de las otras provincias y regiones.

Manta es una ciudad cholo – montuvia; una ciudad diversa, cosmopolita y oceánica; es decir, una ciudad común para muchas personas que vienen desde todas partes del mundo, desde todas las provincias de la patria, desde todos los cantones de Manabí, y se asientan en Manta. Los motivos de llegada son diversos. En Manta nadie les pregunta los “por qué”, simplemente los recibimos y compartimos nuestra ciudad.

Llegan para trabajar; para invertir en comercio, artesanías, industria o turismo; llegan para construir sus viviendas y vivir con sus familias.

Así ha sido siempre. Desde nuestra historia ancestral venían otros pueblos nativos para los adoratorios a la diosa Umiña. Los mantenses llegaron durante los siglos subsiguientes con la conquista, la colonia y la república. Llegaron en el siglo pasado y siguen llegando en el siglo XXI.

Después de un tiempo de llegada y de convivencia, se empiezan a sentir mantenses, algunos se vuelven manteños y otros repiten: “soy un mantense, cholo pata salada come toyo”.

Juntos, todos los que llegan y nosotros, construimos la ciudad de Manta de la que nos sentimos orgullosos.

Si esta ciudad es nuestra. Si esta ciudad es de nuestros ancestros históricos y familiares. Si esta es la ciudad de nuestros hijos y será la ciudad de nuestros nietos y de las generaciones que nos sucedan, el compromiso de hoy es hacerla más próspera para que la calidad de vida sea bienhechora para todos.

Convoco a los mantenses, a los manteños, a los cholos pata salada come toyo, a todos los habitantes de esta ciudad, a recuperar nuestra condición de ciudadanos manteños y “manabitas”, a unirnos para trabajar y/o luchar juntos en pro de nuevas oportunidades globales.

En esta invitación incluyo a los venezolanos recién llegados.

Si tienen alguna duda sobre la ciudad donde viven, no teman en convocarme para dialogar sobre Manta, su pasado, su presente y su futuro. Soy un ciudadano mantense, manabita, ecuatoriano y latinoamericano. Soy un cholo pata salada come toyo. Estoy a la orden. Soy la vida hasta que muera y, observo maravillado en mis diálogos con el Dios de mis padres que también es el mío, que el sol sale para todos.  (Joselías, 2022-01-15)