Es una campaña comunicacional, basada en criterios médicos, para contrarrestar el creciente índice de enfermedades respiratorias que afectan a la población ecuatoriana.

Este contenido es parte de REVISTA DE MANABÍ

Debido a los fuertes cambios de clima que se presentan en los últimos meses del año, en el Ecuador se ha registrado un aumento de enfermedades respiratorias, desde contagios más frecuentes por influenza estacional, hasta brotes más agresivos de la COVID-19.

Cifras del Ministerio de Salud Pública indican un repunte del 2.5 % de casos de influenza, en relación al 2021. En el caso de los contagios por COVID-19, hasta inicios de diciembre se han reportado 3.549 casos confirmados a escala nacional; es decir, 2.869 más de lo reportado a mediados de noviembre, cuando se registraron 680 casos.

Es así que, mediante una campaña comunicacional denominada #MeConectoConElSol, se busca concientizar a la población ecuatoriana para que ayude a prevenir la propagación de los virus respiratorios.

Dicha iniciativa motiva a mantener en el cuerpo humano niveles altos de vitamina D, también conocida como el micronutriente del sol, ya que su principal fuente proviene de la exposición de la piel a la luz solar a través de los rayos ultravioleta de tipo B (UVB). Adicionalmente, se la puede ingerir al servirse ciertos alimentos, como: huevos, mantequilla, leche, y aceites de pescado; y por medio del consumo de suplementos vitamínicos.

En varios estudios se ha demostrado que la vitamina D proporciona una correcta respuesta inmune en el organismo, disminuyendo así el riesgo de infecciones y enfermedades autoinmunes.

Según un estudio realizado por la revista internacional Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders, a nivel mundial cerca del 50 % de la población entre 18 a 60 años tiene un déficit de vitamina D, cifra que puede llegar hasta el 87 % en personas mayores de 60 años.

Por otro lado, se ha evidenciado que las personas con bajos niveles sanguíneos de vitamina D tuvieron un porcentaje de hospitalización de 26,6 % frente a un 12,8 % de aquellas que presentaron niveles satisfactorios, según una investigación realizada por el Hospital Marqués de Valdecilla.

Está comprobado que conservar niveles óptimos de este micronutriente en el organismo -antes, durante y después de contraer enfermedades infecciosas-, garantiza menores tasas de infección. Por esta razón se recomienda la ingesta de vitamina D en estas épocas donde se ha presenciado un incremento exponencial de infecciones, sobre todo por influenza y COVID-19”, comenta el Dr. Gerardo Cabrita, médico internista.

Según la Sociedad de Endocrinología de los Estados Unidos, para referirse a un nivel adecuado de vitamina D en la sangre es necesario conservar un valor superior a 30ng/mL; por lo tanto, se requiere una ingesta mensual de 100.000 Ul de vitamina D1,2; tanto por la exposición al sol, la inclusión de alimentos ricos en este micronutriente en la dieta diaria y el consumo de suplementos recetados por un especialista.

Por ello el Dr. Cabrita, en conjunto con la campaña #MeConectoConElSol, buscan recalcar lo fundamental que es el autocuidado, la buena alimentación y un control responsable de niveles saludables de vitamina D; además de mantener las medidas sanitarias que forman parte de los protocolos de bioseguridad desde el inicio de la pandemia y que hoy en día son mucho más importantes para prevenir infecciones respiratorias.

FUENTE: Boletín y foto remitidos por Jessica Carpio, ejecutiva junior para la agencia de comunicación estratégica Nominis, de Quito, Ecuador.