Un vigilante de seguridad que sufre diabetes y cuya residencia habitual es la ciudad de Portoviejo, Ecuador, perdió una de sus piernas a causa de un asalto armado que lo dejó medio inválido. Hoy, gracias a los adelantos de la ciencia y la tecnología médicas, ha recuperado su capacidad de movilizarse con sus propias extremidades.
En el año 2007 resultó herido durante un asalto. Perdió un dedo de la mano y esto, al ser él un paciente diabético, complicó su salud. Perdió los dedos del pie derecho y tiempo después le amputaron la pierna.
Su nombre es Washington y hace dos meses recibió del Hospital General Portoviejo una prótesis para reemplazar su pierna derecha que le fue amputada. Esto le ha devuelto su felicidad, porque considera que su vida mejorará.

Con la prótesis ya puede caminar y este poder lo anima a confiar: «Yo no quería pasar el resto de mi vida en una silla de ruedas«.
Washington hace terapia en el área de Rehabilitación Física del hospital mencionado, donde fortalece el muñón de su pierna amputada para poder usar de forma correcta la extensión ortopédica.
Además, realiza ejercicios que le permitirán caminar sin problemas en el futuro, como lo explicó Guido Tumbaco, responsable del departamento.
Este afiliado a la Seguridad Social ecuatoriana, antes de ser considerado idóneo para beneficiarse del servicio hospitalario indicado, cumplió con todos los requisitos y procedimientos que se aplican en estos casos en esa casa de salud.
FUENTE: Hospital General Portoviejo, del IESS (Ciudad de Portoviejo, Ecuador), mediante boletín y foto cursados por Margarita Pérez Verduga, comunicadora social para esa casa de salud.
