Desde el 7 de enero de 2026, cuando un periodista cívico de Portoviejo presentó un pronunciamiento formal ante la Academia Nacional de Historia del Ecuador, la verdad sobre la inexistente fundación colonial de Manta estaba documentada. Cinco meses después, la propia academia mantense lo confirma con fuentes primarias del Archivo General de Indias. Esta es la crónica de cómo la verdad se impuso.

Por: Jorge Luis Bowen Loor | Periodista cívico e investigador. Ciudadano ecuatoriano y español. Portoviejo, Manabí.

Hay batallas que se libran en soledad durante meses, con documentos, argumentos y evidencias, mientras quienes deberían escuchar prefieren mirar hacia otro lado. Esta es una de esas batallas. Comenzó el 7 de enero de 2026, no con un artículo de opinión sino con un pronunciamiento académico formal dirigido a la Academia Nacional de Historia del Ecuador. Desde ese día, la pregunta central ha sido la misma: ¿Qué documento indiano original, fechado el 14 de mayo de 1565, puede hoy ser analizado diplomáticamente para certificar la fundación de Manta? La respuesta sigue siendo la misma: ninguno.

El 22 de mayo de 2026, la Dra. Libertad Regalado y el Lcdo. Vladimir Zambrano —investigadores mantenses, miembros del Comité Cívico de la Memoria Histórica de Manta, autores del libro sobre la historia del puerto encargado por la propia Cámara de Comercio de Manta— publicaron en esta revista una investigación con 22 notas al pie y fuentes primarias del Archivo General de Indias que concluye sin ambigüedad: la fundación de Manta en 1565 nunca existió jurídicamente. La Corona no la confirmó. El acta nunca llegó al Consejo de Indias.

Lo que Regalado y Zambrano acaban de confirmar con el aparato crítico de la historia académica, este periodista lo había documentado y publicado en siete artículos, un pronunciamiento académico formal, y múltiples intervenciones en prensa, radio y televisión —incluyendo un debate en TV donde historiadores fueron convocados a responder al primer artículo publicado el 8 de enero de 2026.

«¿Qué documento indiano original, fechado el 14 de mayo de 1565, puede hoy ser analizado diplomáticamente? Mientras la respuesta sea ninguno, insistir en esa fecha no es un acto de memoria, sino de imposición.»

El pronunciamiento que lo inició todo

El 7 de enero de 2026 —un día antes del primer artículo periodístico— este investigador presentó ante la Academia Nacional de Historia del Ecuador un pronunciamiento académico formal sobre la improcedencia historiográfica de atribuir una fundación colonial ficticia a Manta. El documento advertía con precisión lo que los archivos confirman:

««« Hasta la fecha, dicha propuesta no ha presentado acta fundacional, registro administrativo, traza urbana reconocida ni documentación colonial que permita sostener, con rigor académico, la existencia de un acto formal de fundación conforme al derecho indiano.

««« Resulta especialmente preocupante que, para legitimar esta iniciativa, se haya recurrido a la recolección de firmas ciudadanas, cuando la historia, como ciencia social, no se valida por mecanismos de adhesión popular, sino por la solidez de las fuentes primarias, la crítica documental y el consenso académico informado.

««« Inventar un hecho histórico que no ocurrió es grave, no solo porque falsea el pasado, sino porque compromete la ética académica y debilita la función social de la historia como disciplina científica.»»»


Jorge Luis Bowen Loor, Investigador independiente, Portoviejo, Manabí.

Los principios de crítica documental que sustentan este pronunciamiento cívico se alinean con la doctrina historiográfica del Dr. Jorge Núñez Sánchez, exdirector de la Academia Nacional de Historia del Ecuador. El origen de este lazo intelectual se remonta a un encuentro casual en la Casa de América de Madrid; una reunión donde, al notar mi apellido Bowen, el célebre historiador evocó con gran lucidez la figura de mi tío, Don Emilio Segundo Bowen Roggiero (†). La partida física del Dr. Núñez en 2020 dejó un vacío irreparable en la intelectualidad ecuatoriana; sin embargo, la rigurosidad científica que siempre exigió en vida es la que hoy guía este trabajo y desarma cualquier intento de oficializar una ficción histórica.

Jorge Luis Bowen Loor (derecha) junto al Dr. Jorge Núñez Sánchez (Q.D.E.P.) durante un encuentro en la Casa de América de Madrid. Un momento memorable donde el exdirector de la Academia Nacional de Historia del Ecuador, al identificar el apellido Bowen, rememoró la trayectoria de Don Emilio Segundo Bowen Roggiero (+), consolidando un lazo de profundo respeto intelectual que hoy inspira la defensa de la verdad histórica en Manabí.

La campaña: cómo se construye una mentira histórica

Durante meses, Manuel Gil —respaldado por la Fundación Cívico Cultural Manta y por personas con membresías en la Academia Nacional de Historia del Ecuador— ha ejecutado una operación sistemática. Primero: difundir en redes, prensa, radio y televisión que Manta fue fundada el 14 de mayo de 1565. Segundo: organizar foros con la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí para dar apariencia de legitimidad. Tercero: presentar ante el Municipio una ordenanza para declarar el 14 de mayo como fecha fundacional. Cuarto —y esto es lo que nadie discutió en el foro—: la ordenanza incluye una partida presupuestaria municipal anual y permanente, comprometiendo recursos públicos indefinidamente sobre una hipótesis sin respaldo documental.

El interés presupuestario oculto detrás de la ordenanza

La propuesta al Municipio de Manta no es solo una declaración simbólica. Obliga al GAD a destinar cada año una partida para actos cívicos, sesiones solemnes, eventos culturales y financiamiento obligatorio e indefinido. ¿Es responsable institucionalizar gasto público vitalicio sobre una hipótesis sin consenso académico? ¿Cuándo la ciudad enfrenta déficit en servicios básicos, planificación urbana y seguridad ciudadana?

Lo que los archivos dicen — y Gil prefiere silenciar

El 14 de mayo de 1565, el presidente Hernando de Santillán emitió una orden para trasladar los vecinos de Puerto Viejo al puerto de Manta y fundar allí una ciudad. ¿Eso ocurrió? Solo en parte. De catorce familias españolas en Puerto Viejo, solo tres se trasladaron. Las Ordenanzas de Felipe II de 1560 exigían mínimo diez vecinos. En noviembre de 1566, el oidor Salazar de Villasante visitó Manta, constató el fracaso y recomendó cancelar el proyecto. La Corona aceptó.

«El presidente Santillán, inconsideradamente, mandó hacer á este puerto ciudad y la nombró la ciudad de San Pablo y mandó que todos los vecinos de la ciudad de Puerto Viejo (…) se pasasen al puerto y ciudad de San Pablo; no se pasaron sino tres vecinos.» — Licenciado Juan Salazar de Villasante, Oidor de la Audiencia de Quito, informe al Rey Felipe II, 1569.

El acta de fundación nunca fue remitida por la Audiencia de Quito al Consejo de Indias. La confirmación real nunca llegó. Juan López de Velasco lo registró en 1576: el traslado «no se efectuó porque los vecinos no vinieron en ello.» Manta no aparece en ningún repertorio colonial confirmado por la Corona. Los documentos que Gil exhibió ante el Municipio no son copias certificadas de archivos históricos, son reproducciones de textos publicados en libros. El propio INPC desautorizó sus propios documentos usados como respaldo.

«No existe, hasta hoy, ningún documento indiano auténtico fechado el 14 de mayo de 1565 que pueda ser sometido a un estudio diplomático serio. El vacío documental es absoluto.»

Un golpe desde adentro: lo que Regalado y Zambrano significan

Lo más revelador de la publicación del 22 de mayo no es solo su contenido, es quiénes la firman. Regalado y Zambrano no son de Portoviejo atacando a Manta. Son mantenses, trabajan para la Cámara de Comercio de Manta, y aun así concluyen: la fundación de 1565 no existió jurídicamente. La verdad es tan contundente que ni los defensores naturales de Manta pueden sostener la falsedad. Hay una fractura visible en la élite intelectual mantense. Quienes con credenciales académicas respaldan a Gil lo hacen ahora contra la evidencia, conscientemente.

La contradicción que el foro del 14 de mayo no resolvió

No se puede reclamar simultáneamente que Manta es una civilización milenaria y que fue fundada en 1565. Si es milenaria, los españoles no la fundaron: la ocuparon, la reorganizaron administrativamente. Eso no es fundación, es conquista. El verdadero hito de Manta es su civilización manteña prehispánica: cultura marítima con redes comerciales del Spondylus desde México hasta Chile, miles de habitantes y organización compleja que precedió en siglos a cualquier acto colonial.

«San Gregorio de Portoviejo nació para ser cabeza de jurisdicción. Manta, para ser su indispensable ventana al mar. Reconocer esta jerarquía no borra identidades: respeta el orden histórico que permitió que Manabí se insertara en el mapa del mundo.»

El silencio que confirma el peso de la verdad

Durante el foro del 14 de mayo, el nombre de Jorge Luis Bowen Loor fue mencionado brevemente —y deliberadamente silenciado. Ese silencio es la confirmación de que el trabajo tenía peso suficiente para incomodar, pero se prefirió ignorarlo antes que responderlo con argumentos. Porque argumentos no hay. Alrededor de Manuel Gil se construyó un blindaje político, académico y emocional que trata cualquier cuestionamiento como una afrenta contra la identidad mantense. En democracia, toda propuesta que implique recursos públicos debe poder ser debatida sin restricciones.

Cronología de una verdad sostenida

CAMPAÑA PERIODÍSTICA Y ACADÉMICA | JORGE LUIS BOWEN LOOR (ENERO-MAYO 2026)

  • 07.01.2026: Pronunciamiento ante la Academia Nacional de Historia del Ecuador. Documento académico formal. Primer acto público de la campaña. Improcedencia historiográfica de atribuir una fundación colonial ficticia a Manta. Firmado y presentado ante la institución historiográfica más alta del Ecuador.
  • 08.01.2026: «Manta debe honrar el hito milenario». Primer artículo periodístico. Identifica la operación política detrás de 1565. Genera debate en televisión donde historiadores son convocados a responder. Prensa.
  • 12.01.2026: «Portoviejo frente al espejo de Guamán Poma de Ayala». Usa la misma fuente que Regalado y Zambrano citarán meses después (folio 1039 de la Nueva corónica). Revista de Manabí.
  • 19.01.2026: «Fundación de Manta: historia sin pruebas». Responde a programa radial. Documenta que el INPC desautorizó sus propios documentos. Medio de Manta.
  • 07.02.2026: «Cuando la historia se decreta». Formula la pregunta sin respuesta. Establece que el Municipio no tiene competencia para validar fechas históricas. Prensa, radio y televisión.
  • 16.03.2026: «El debate pendiente sobre la fundación de Manta». Documenta el intento fallido del 13 de marzo en el Municipio. Identifica a la Fundación Cívico Cultural Manta. Revista de Manabí.
  • 11.05.2026: «La historia no puede convertirse en instrumento de protagonismo institucional». Denuncia el uso de la Universidad Laica Eloy Alfaro como plataforma de validación. Revista de Manabí.
  • 18.05.2026: «Entre la memoria histórica y la improvisación». Crónica del foro del 14 de mayo. Revela el interés presupuestario oculto. Documenta el silencio sobre Bowen Loor. Revista de Manabí.
  • 22.05.2026: Regalado y Zambrano – Confirmación académica definitiva. La academia mantense confirma con 22 notas al pie y fuentes del Archivo General de Indias: la fundación de Manta en 1565 nunca existió jurídicamente. Revista de Manabí.
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La primacía de Portoviejo es irrefutable

Puerto Viejo —hoy Portoviejo— fue fundada el 12 de marzo de 1535 por Francisco Pacheco, bajo mandato de Sebastián de Benalcázar. Esa fundación fue confirmada por la Corona. Está registrada en el Archivo General de Indias. Aparece en Guamán Poma de Ayala, en el Catálogo de Alcedo, en las crónicas de Cieza de León y Cabello Valboa. Así lo confirma incluso una solicitud de merced de 1587 por Pedro Cama, poblador nativo de Manta: «natural del puerto y pueblo de Manta, jurisdicción de Puerto Viejo.» Eso no lo dice Portoviejo. Lo dicen cuatro siglos de documentos coloniales.

La historia de Manabí demuestra que la capitalidad provincial ha sido objeto de disputas en el pasado, llegando a trasladarse temporalmente a Jipijapa y Montecristi. Corresponde a las autoridades del Estado y a los representantes en la Asamblea Nacional resguardar la capitalidad legal y documentada de Portoviejo ante cualquier maniobra que pretenda alterarla mediante ficciones históricas.

Manuel Gil y sus aliados tienen todo el derecho de investigar la historia de Manta. Pero el día que sus documentos encuentren respaldo en el Archivo General de Indias, ese será el día de la conversación. Mientras tanto, lo que tienen es una orden fallida, tres vecinos obstinados, un INPC que desautorizó sus propios documentos, y ahora la propia academia mantense que los desmiente con fuentes primarias.

«La historia no se impone por insistencia. No se vota ni se decreta. Se sostiene con documentos. Y los documentos, en este caso, han hablado.»

La memoria histórica de Manabí no puede seguir siendo rehén de agendas personales, intereses presupuestarios ni necesidades de protagonismo intelectual. Manta merece verdad. Y la verdad, en este caso, lleva meses esperando ser escuchada.

Este artículo integra el pronunciamiento académico del 7 de enero de 2026 y la campaña periodística publicada por el autor en Revista de Manabí, Medios de Manabí y otros medios de la provincia.



© 23.05.2026 Jorge Luis Bowen Loor – jorgebowen@hotmail.es | Portoviejo, Manabí, Ecuador

* Jorge Luis Bowen Loor, licenciado en Ciencias de la Información y máster en Comunicación Empresarial y Corporativa. Es ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador), pero hizo sus estudios universitarios en España, donde reside actualmente. Su ejercicio profesional inició en algunas radioemisoras manabitas, en Portoviejo y Manta.