Pacientes pediátricos y adultos de la Red Pública Integral de Salud sufren por la falta recurrente de factores de coagulación y terapias preventivas. Ante la emergencia, organizaciones civiles han acudido ante la Asamblea Nacional de la República con el propósito de que haga reaccionar al Gobierno central a fin de que disponga el reabastecimiento urgente que la necesidad obliga.

Con la misma finalidad han recurrido también a la Arquidiócesis de Guayaquil, al Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), y a la Defensoría del Pueblo.

La Fundación de Apoyo a Personas Afectadas por Enfermedades Hematológicas y Autoinmunes «Gotas de Vida» (FUPEHAI), en alianza con el Observatorio Nacional de Enfermedades Catastróficas del Ecuador, han intensificado sus acciones de urgir el reabastecimiento de las medicinas, debido a la falta de respuestas efectivas para garantizar el acceso continuo a medicamentos especializados.

Según el criterio de aquellas organizaciones sociales, a pesar de los anuncios gubernamentales realizados en mayo de 2026 —que incluyeron la creación de la Empresa Pública de Abastecimiento (AIL E.P.) y la oferta de importación de medicamentos desde India—, la realidad hospitalaria sigue siendo devastadora.

Las organizaciones señalan que aún se conoce muy poco sobre el avance real de estos procesos y el desabastecimiento persiste, provocando el deterioro clínico de los pacientes, el endeudamiento extremo de las familias, y sentimientos de profunda desesperanza.

Muestra la petición ingresada en la Asamblea Nacional de la República, en Quito. / FOTO provista por Jacqueline Campo.

Múltiples solicitudes

Frente a este escenario de abandono gubernamental, se han activado solicitudes a múltiples actores influyentes:

1. A la Asamblea Nacional de la República: Petición de fiscalización urgente e información detallada sobre los cronogramas financieros y el desabastecimiento de medicamentos y factores de coagulación a nivel nacional.

2. A la Defensoría del Pueblo: Solicitud de seguimiento prioritario para garantizar la continuidad terapéutica y el derecho a la salud.

3. A la Iglesia Católica y Derechos Humanos: Solicitud de un pronunciamiento público y acompañamiento ante una situación que consideran una flagrante afectación a la integridad personal y a una vida digna.

Casos críticos en territorio

La Fundación Gotas de Vida y el Observatorio de Enfermedades Catastróficas, alertaron que se han identificado pacientes cuyo tratamiento con Emicizumab ha sido interrumpido, mientras otros permanecen desde hace más de un año esperando la aprobación y entrega del medicamento prescrito.

A esto se suman reportes de subdosificación (entrega de dosis incompletas) en Quito, pacientes pediátricos desabastecidos por tres meses en Guayaquil, y un clima de temor generalizado entre los afectados, quienes evitan reclamar públicamente por miedo a que se les retire definitivamente la terapia.

Eddie Raúl Valencia, representante del Colectivo Gotas de Vida, advirtió sobre el impacto de la inacción estatal: «La suspensión de tratamientos no solo compromete la vida de las personas. Cada hemorragia o complicación que pudo prevenirse, termina generando hospitalizaciones y procedimientos de mayor complejidad, que representan costos adicionales para el propio sistema público; además del devastador golpe económico y emocional para los hogares.

¡Llamado urgente!

Las organizaciones civiles hacen un llamado urgente a las autoridades sanitarias, para que dejen de lado las respuestas burocráticas, activen fondos de emergencia para compras locales, transparenten los inventarios reales de los hospitales y se sienten en una mesa técnica de escucha activa para construir soluciones humanas e inmediatas.

Este pronunciamiento público está firmado por Eddie Raúl Valencia, representantes de la Fundación de Apoyo a Personas Afectadas por Enfermedades Hematológicas y Autoinmunes «Gotas de Vida» (FUPEHAI); y por Diego Jimbo, coordinador del Observatorio Nacional de Enfermedades Catastróficas del Ecuador.

FUENTE: Boletín y fotos remitidos a REVISTA DE MANABÍ por medio de Jacqueline Campo (Cel.: 098 489 6714).