Por David Ramírez / @DavidRamirezPO

Ha pasado un mes y parece que fue ayer que estábamos recorriendo varios puntos geográficos de Manabí en los que floreció la Cultura Manteña. Desde entonces, en Manta y la provincia entera han proliferado las reacciones en medios de comunicación, redes sociales y la sociedad civil, sobre la relevancia de la expedición técnica de una arqueóloga del Museo Americano de Historia Natural (AMNH) a los mismos sitios que exploró, hace 120 años, el arqueólogo Marshall Saville.

La visita de la doctora Michelle Young pasó de ser una «expectativa» a convertirse en un hito real de articulación institucional y comunitaria. Si bien el propósito principal fue recorrer los sitios arqueológicos, la jornada sirvió para tejer un acercamiento profundo con los gobiernos locales, la academia a través de instituciones como la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM) y la Universidad Técnica de Manabí (UTM), y los actuales habitantes de esas áreas, quienes son los verdaderos herederos de las culturas originarias. Es fundamental recordar que la gran Cultura Manteña no fue un fenómeno aislado; su esplendor e influencia territorial prosperaron con fuerza a lo largo del perfil costanero, abarcando la vasta región comprendida entre la península de Santa Elena y Bahía de Caráquez.

La doctora Young, en el área donde se exhiben las estelas manteñas, en el Museo Hojas de Jaboncillo, en Picoazá, Portoviejo.

Cuando en septiembre del año 2025, junto a Trajano Andrade e Ivo Uquillas, empezamos a hablar de la posibilidad de que arqueólogos del AMNH retomaran las investigaciones que inició Saville, no imaginábamos que el proyecto se hiciera realidad en menos de un año. Tras varias reuniones con Michelle Young, y luego con la incorporación de Alberto Miranda, la cruzada empezó a tomar forma. Se definió meticulosamente el itinerario de la expedición de dos días que empezó al amanecer del 7 de julio. Especial atención se puso en que la arqueóloga Young tuviera una experiencia inmersiva con la realidad actual de los sitios a visitar.

El itinerario incluyó paradas emblemáticas en el Cantón Manta, como la exuberante reserva de Pacoche y los milenarios corrales marinos de Ligüiqui que constituyen una obra colosal de ingeniería prehispánica, estructuras de piedra que aprovechaban las mareas para capturar peces y mariscos, y que demuestran la profunda sabiduría y el respeto con el que los antiguos manteños dominaban el entorno marino. El eje central del viaje fue el ascenso al Cerro Jaboncillo, localizado en la Parroquia Picoazá de Portoviejo, un inmenso complejo arqueológico que custodia la memoria de nuestros ancestros.

Michelle Young, en su parada en el restaurante ‘Montubio Cocina Manabita’, junto al chef Luis Alberto Balda. De izquierda a derecha: Trajano Andrade, Alberto Miranda, Jorge Soledispa (del municipio de Portoviejo), David Ramírez, Florencio Delgado y Luis Briones (de Noti Manta).

Asimismo, pusimos un énfasis muy particular en que pudiera degustar la comida manabita, sin duda un legado vivo que permite tener un acercamiento genuino con la ancestralidad de nuestra gente. Desde la tonga y el viche, pasando por el plátano asado, las tortillas de yuca y de maíz, hasta la infinidad de platos elaborados con mariscos, empezando por el emblemático cebiche, cada bocado fue una lección de historia. La gastronomía manabita no es solo alimento; es arqueología viva que se sirve en la mesa, un hilo conductor que conecta las técnicas prehispánicas del uso del horno de leña y el barro con el paladar contemporáneo.

Esta herencia culinaria complementó a la perfección los recorridos por los cerros sagrados, las playas ancestrales y los vestigios de piedra. La trascendencia de la visita quedó ratificada en una significativa jornada de cierre, donde la doctora Young mantuvo un encuentro clave con el tejido vivo de la sociedad civil, la academia y las fuerzas productivas locales. En este espacio, destacadas figuras como Lucía Fernández, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Manta, y el doctor Teodoro Delgado, presidente de la Unión Nacional de Periodistas (UNP) de Manta, unieron voces para validar el impacto del proyecto.

Construcción de piedra en una de las terrazas en Cerro Jaboncillo. Los vestigios a través del complejo son el testimonio de que allí existió un centro administrativo o ceremonial de la Cultura Manteña.

De igual manera, se sumaron los reconocidos gestores culturales Nixon García y Rocío Reyes, junto a un sólido bloque de directores y representantes de medios de prensa, entre ellos la directora de Radio Visión, Tanya Zambrano; (José Risco, de REVISTA DE MANABÍ, no estuvo en esta velada, pero dio suficiente espacio en su medio para que el acontecimiento trascendiera); Patricio Ramos, de Código Manta; Luis Briones y Rody Vélez, de Noti Manta; entre otros comunicadores que destacaron y pusieron en valor el rigor de esta jornada científica.

Hoy, a treinta días de aquella histórica visita, queda claro que este no es el final de un viaje, sino el punto de partida de una nueva era de investigación, conservación y puesta en valor de nuestra identidad. Manabí y Manta han demostrado, con sus universidades, sus líderes y sus comunidades, que están listas para custodiar su glorioso pasado y proyectarlo, con dignidad, hacia el resto del mundo.

Trajano Andrade, Michelle Young y David Ramírez, en el Centro de Investigación Hojas – Jaboncillo, en Portoviejo.