Escuchando la manifiesta preocupación de una gran cantidad de padres de familia renuentes a que sus hijos e hijas sean reubicados en el campamento educativo “República del Ecuador” (Ciudadela Costa Azul de Manta) debido a la supresión de las unidades educativas donde hasta ahora se instruían, el COE (Comité de Operaciones de Emergencia) cantonal resolvió emitir una carta para el Ministerio de Educación, sugiriendo alternativas para la solución del impasse.

Érika López, presidenta del Comité de Padres de Familia de la Escuela Gil Delgado Pinto, argumentó que ese cambio repentino afecta emocional y psicológicamente a todos los niños transferidos, sobre todo a los de menor edad, e igualmente a sus respectivos padres. La reubicación -dijo- obliga a que los estudiantes queden muy distantes de sus hogares, dado que el campamento está a 6 o 7 kilómetros de las unidades educativas donde se formaban. Y esta situación es más grave para los alumnos cuyas familias se cuentan entre los damnificados del terremoto, que habitan en carpas, albergues o en espacios inseguros y tienen ya el trauma de haber perdido sus viviendas.

Rafael Burau, otro de los integrantes de la comisión de padres, argumentó que los funcionarios públicos que están tomando estas decisiones son ajenos a la convivencia social de esta ciudad y por consiguiente desconocen la realidad local. Pidió que se defiendan los intereses de los niños, que están siendo perjudicados.

Por su parte, la analista del distrito de Educación 302, Aracely Biler, dijo que este reordenamiento de la oferta educativa estaba previsto desde antes del sismo del 16 de abril de 2016 y que se adelantó en vista de las circunstancias. Informó que los 3.280 estudiantes de las distintas unidades educativas que de ahora en adelante funcionarán en el campamento de Costa Azul, dispondrán de 60 aulas y servicio de transporte, y tendrán los mismos beneficios que en las unidades educativas del milenio y en los colegios réplica.

Biler explicó que, conforme a la norma oficial, al superar cada unidad educativa los 450 estudiantes, contará con un Departamento de Consejería Estudiantil a cargo de un sicólogo. También contará con servicios de conserjería y guardianía, mientras que todos los estudiantes recibirán gratuitamente sus uniformes nuevos.

El alcalde Jorge Zambrano, de modo conciliador, exhortó a los padres de familia a comprender que las decisiones del Gobierno central no tienen el ánimo de perjudicar a los educandos, sino más bien optimizar los recursos disponibles. Hizo notar que el Municipio y el COE cantonal carecen de competencia legal para interferir en las disposiciones del Ministerio de Educación, pero que mediarán con una propuesta encaminada a que la clausura de ciertas unidades educativas sea progresiva para que el impacto no sea tan radical.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social del GAD cantonal de Manta, mediante boletín informativo y fotos con firma de su director, periodista Antonio Cedeño. MANTA, 05 de julio de 2016.