Habiendo experimentado hace poco y en carne propia los efectos devastadores de un terremoto con la fuerza e intensidad similares a las que acaban de estremecer a varios pueblos pequeños del centro de Italia (Europa), lo menos que podemos hacer desde Manta (Ecuador) por los sobrevivientes, es solidarizarnos con ellos y orar a Dios para que les conceda fortaleza y sabiduría suficientes a fin de afrontar la tragedia y no perder el entusiasmo por la vida.

Un abrazo intenso para todos los italianos y ciudadanos de otros países golpeados por el seísmo, en especial para los directamente damnificados. Expresamos nuestro pesar por la pérdida de vidas humanas y también por los destrozos materiales que hacen sufrir a los sobrevivientes y a todos cuantos de una u otra manera están vinculados con los pueblos devastados.

Confiamos en que el Estado ecuatoriano, que administra los recursos de todos los compatriotas, a través de los organismos competentes allegue toda la ayuda posible que requieran los pueblos en desgracia y el Gobierno que los representa.

REVISTA DE MANABÍ, Manta 24 de agosto de 2016.