Cómo proteger a discapacitados durante un terremoto

Capacitando a los adultos mayores y personas discapacitadas, para que sepan cómo actuar durante un cataclismo, Manta. Manabí, Ecuador.

El Patronato municipal de Manta, responsable de velar por el buen vivir de los adultos mayores y personas discapacitadas bajo su amparo, ha tomado la iniciativa de organizar unos eventos didácticos destinados a instruir a esos ciudadanos, y a quienes cuidan directamente de ellos, acerca de qué hacer para protegerse cuando se produzca un sismo de alto grado.

Para comenzar, le ha pedido a la Dirección Municipal de Gestión de Riesgos y a la propia Secretaría Nacional que administra esos eventos, unas charlas acompañadas de simulacros y ejercicios prácticos. Estas dos instituciones respondieron favorablemente y en tiempo razonable, iniciándose ya la capacitación que se desarrolla en el Salón Jumpachi Inoue del Patronato, cuya Subdirección de Discapacidad y Geriatría tiene a cargo la coordinación general del caso.

Las recomendaciones de autoayuda para este tipo de  personas, durante un terremoto o un tsunami o maremoto, también estuvieron dirigidas a familiares y personas que los atienden personalmente.

El director del departamento municipal de Riesgos, Eduardo Almeida, manifestó que son medidas preventivas para saber qué hacer con las personas mayores y con las discapacitadas. Añadió que esta es la segunda charla con ejercicios para que puedan ayudarse ellos mismos y tengan conciencia de qué hacer y adónde pueden evacuar.

Gabriela Cedeño, de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, explicó algunas técnicas de ayuda que puede brindar el cuidador o familiar de una persona con discapacidad, entre estas sujetar a la persona mediante un cinturón a la silla de ruedas; bajar siempre de espaldas a la persona que está en la silla de ruedas. En caso de que no use silla de ruedas, realizar levantamientos apropiados con ayuda de otra persona.

Para las personas con muletas o prótesis, o con ambas, la estrategia indica que el familiar no debe tocar las muletas, pues es un punto de apoyo para evacuar a una zona segura; y, en caso de quedar atrapados, utilizar un silbato o implemento que alerte de su presencia.

Uno de los asistentes de los instructores, Juan Hurtado, esposo de una persona con discapacidad física, dijo que vive en Urbirríos 2 y el día del terremoto él estaba preparando la comida; y lo que inmediatamente hizo fue buscar a su esposa y la sacó en brazos porque no estaba en la silla de ruedas.

Ahora piensa que debió ponerla en la silla de ruedas, porque él pudo haberse caído con ella. Cree que estas explicaciones son buenas y está aprendiendo para así también explicar a sus hijos cómo deben actuar en caso de que él no esté cuando ocurra un terremoto u otro tipo de desastre.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social del GAD cantonal de Manta, mediante boletín informativo y fotos con firma de su director, periodista Antonio Cedeño C.- MANTA, 31 de agosto de 2016.