El caos posterremoto cede al reordenamiento comercial

El ordenamiento comercial está volviendo poco a poco a la ciudad de Manta, que a raíz del terremoto del 16 de abril de 2016 quedó a merced de reacciones de emergencia.

En el tema específico de las áreas destinadas a la concentración de negocios de diverso tipo, primó la improvisación arbitraria, como fue el caso de verdulerías, pescaderías y tercenas, que ocuparon sin más un tramo crítico de la Avenida 4 de Noviembre.

Pero ese caos, obligado por la tragedia de un evento natural impredecible, está corrigiéndose, lentamente -cierto es-, pero a tono con las circunstancias y con los recursos de que disponen los organismos públicos competentes y los propios comerciantes desplazados.

El “Nuevo Tarqui”

A ese reordenamiento contribuye, entre otras cosas, la asignación de la nueva área comercial junto a la Avenida de la Cultura, donde hace pocos días empezó a funcionar el mercado popular “Nuevo Tarqui”, llamado así porque es el destino de los diversos negocios desplazados de la zona devastada por el terremoto, que era el corazón de la Parroquia Tarqui. En este nuevo espacio, distante solo unos 800 metros del área antigua, se alojan ahora negocios minúsculos, pequeños y grandes, aunque entre estos y los primeros hay una separación bien demarcada.

Las primeras en ocupar el nuevo sitio son las tiendas de las corporaciones privadas nacionales y las de medianas empresas locales, al igual que las agencias de algunas entidades bancarias. Estos negocios se hallan en la parte del área donde se cruzan las avenidas Cultura y 24 de Mayo. Aquí todos los locales son grandes contenedores de hierro galvanizado, adaptados mediante decoración confortable y funcional.

Los mini negocios ocupan la parte del área próxima al Patronato municipal, habilitada expresamente con recursos públicos canalizados por el Gobierno nacional, el GAD provincial de Manabí y el GAD cantonal de Manta. Allí se han construido más de 1800 módulos metálicos que alojan a igual número de negocios, entre abacerías, verdulerías, tercenas, pescaderías, fruterías, queserías; así como una diversidad de bazares y servicios de profesionales. En el recinto están bien distribuidas las diferentes secciones, separadas por amplios pasillos pavimentados. Los usuarios encuentran, además, estacionamientos de vehículos, baterías de servicios higiénicos, patio de comidas y un “mirador turístico”.

Los dueños de negocios y sus colaboradores disponen además de un salón de eventos sociales, una guardería y aulas para capacitación. A disposición del público está la oficina desde donde se administra el mercado y la Unidad de Policía Comunitaria (UPC).

Despejada la Avenida 4 de Noviembre

El tramo de la Avenida 4 de Noviembre en Tarqui, y la zona aledaña, quedaron despejados otra vez al mudarse a su nuevo destino los negocios que los ocupaban debido a la emergencia.

Ana Silvia Guevara, comisaria de Servicios Públicos municipales, señaló que el desalojo procedió de forma normal y no hubo ningún inconveniente con los dueños de los negocios. “Todo se realizó con normalidad, los comerciantes tienen su módulo en el Nuevo Tarqui y los de Cuba (Parroquia Eloy Alfaro), que no pertenecían al casco comercial de Tarqui, serán reubicados en el nuevo mercado de Los Esteros. Cuentan con todo el apoyo de la Alcaldía”, adelantó la funcionaria.

En total, aproximadamente 400 negocios fueron trasladados desde la Avenida 4 de Noviembre, 120 de Cuba y 250 de la Parroquia Los Esteros.

Luego de la mudanza, el GAD cantonal de Manta realizó una limpieza extraordinaria en los sitios que los negocios ocuparon temporalmente, desbaratando las covachas o tenderetes que se habían formado.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social del GAD cantonal de Manta, mediante boletín informativo y fotos con firma de su director, periodista Antonio Cedeño Cedeño.- MANTA, 01 de enero de 2017.