Las autoridades de salud pública en Manta, Jaramijó y Montecristi -cantones que juntos están bajo la jurisdicción del Distrito 13D02-, explican la conveniencia de que los padres acudan a un centro de salud para que sus niños sean vacunados oportunamente a fin de evitar que contraigan enfermedades tales como tuberculosis, hepatitis, papiloma humano y otras.

Maris Flores, responsable de la Estrategia Nacional de Inmunización (ENI) en el Distrito de Salud 13D02, señala que hay un 20% de menores de un año que no están recibiendo la vacuna contra la hepatitis llamada HB, que debe aplicarse en las primeras 24 horas de nacido el bebé.

Durante el 2017 fueron aplicadas 6.022 dosis, equivalente al 82.46 % de una población de 7.303 menores. “Ese porcentaje, de casi 20% sin vacunar, corresponde a las madres que dan a luz en clínicas privadas”, informó Flores.

La responsable de ENI señala que esta vacuna debe ser aplicada junto a otra conocida como BCG, contra la tuberculosis, como lo señalan lineamientos internacionales de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, también se faculta suministrar esta dosis hasta cuando el bebé cumpla el primer año, por lo que el porcentaje de vacunación HB es mayor, alcanzando el 94 %, con 6.919 menores de un año vacunados.

Para la aplicación de estos biológicos, las madres tienen a disposición los centros de salud que prestan servicio continuo durante 24 horas diarias, como el Cuba Libre en la Parroquia Eloy Alfaro y el Manta en el Barrio Santa Martha.

“Los padres deben ser conscientes de que la vacunación es gratuita. Es una inversión que hace el Estado para prevención y es un derecho que tienen los niños a crecer sanos”, destacó Maris Flores.

La funcionaria también advierte a los padres de no dejarse llevar por rumores sobre lo que provocan las vacunas, refiriéndose a las dificultades encontradas para la vacuna de VPH que se aplica a niñas de 9 años contra el Virus del Papiloma Humano.

“Tenemos resistencia porque creen que sus hijas van a quedar estériles o a desarrollar otros problemas hormonales; y realmente la vacuna solo provoca malestares comunes, como dolor de cabeza y dolor al cuerpo, que en la mayoría de ocasiones no se manifiestan”.

En el período escolar, que es cuando se administra la vacuna, fueron vacunadas 3.718 menores con la primera dosis y 2.852 con la segunda dosis. Esta vacuna es aplicada en dos dosis, con intervalo de 6 meses.

FUENTE: Distrito de Salud 13D02, Manta, mediante boletín informativo y foto, con firma de la periodista Rebeca Alarcón Mieles, analista de comunicación, prensa e imagen.
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