Mercados interesantes tienen diferentes zonas de nuestro país para comercializar a buenos precios y bajo el concepto de ‘comercio justo’ todos los productos agropecuarios. En pasados días, por gestiones de apertura de mercado para productos agrícolas, me dirigí a la provincia de Manabí (Ecuador).

La provincia de Manabí, reconocida por su potencial turístico e industrial, otrora considerada bastión agropecuario nacional y ahora venida a menos por los bajos precios pagados por la intermediación, es productora de ganadería y frutos de ciclo corto -como maíz, arroz, maní- y tiene mucha importancia por su producción del afamado café manabita.

Tuve el gusto de ser invitado a almorzar en la propiedad de doña Lalita Sánchez Ponce de Cedeño y de su esposo (Don Cede), en Aguas Frías de la Parroquia Bellavista del Cantón 24 de Mayo, en donde degustamos platos criollos típicos de esta región, como el viche, pescado asado y verde (plátano), servidos en la mesa familiar.

En la sobremesa, acompañados de una aromática taza de café, pregunté a doña Lalita: ¿Si cierra los ojos y piensa cómo era la propiedad agrícola de su padre, qué recuerda?… Todos los presentes -niños, jóvenes y adultos- la miraron en silencio. Al abrir los ojos, respondió con emoción: “Todas las mañanas se ordeñaba el ganado para hacer queso para el consumo de casa y de los trabajadores. A entradas de aguas se sembraba arroz, maíz y ‘manís’; pero lo que más hacíamos era cosechar café. Pero ahora, ya por los precios bajos, se produce lo de consumo familiar. Pero en la Parroquia Noboa existe una industria importante de los mismos agricultores”.

¿Qué pasó con el café arábigo de Manabí? Los bajos precios pagados por la intermediación y la importación, por parte de la industria, de café de otras latitudes -como Vietnam- hicieron que los precios decayeran y se vuelva una actividad agrícola nada rentable, por lo que las huertas fueron abandonadas o reconvertidas a otros cultivos, quedando atrás y casi desaparecido este producto en Manabí.

A mi insistencia en conocer más sobre el estado del café, me contactaron con el Ing. José Vergara, uno de los líderes de la Asociación Producción Industrial Cafetaleros de Manabí, quien me explicó el desarrollo de su gremio y cómo el Ministerio de Agricultura, con el proyecto de reactivación del café, los ha ayudado a convertirse en verdaderos agroindustriales.

Me mostraron plantas de café de la variedad acawa, resistente a la roya y con vida útil de 40 años, que ya en su tercer año de vida están sobre los promedios de producción. Se han sembrado sobre las 18.000 hectáreas en 18 de los 22 cantones de Manabí, y más de 9.000 familias están inmersas en este exitoso proyecto.

Luego me mostraron una planta de procesamiento de café con tecnología de punta, enclavada en el mismo sitio de producción, donde también hacen presentaciones comerciales con demanda en el mercado nacional y en Europa.

Me permití hacer un brindis con una taza de café, junto a los líderes agropecuarios de este proyecto que completa el círculo: producción, agroindustria asociativa y comercialización, ejemplo digno de seguir para otros gremios.

Escrito el día 8 de abril de 2018, por Pedro Pablo Jijón Ochoa, ingeniero comercial y asesor de organizaciones agrícolas productivas (asesorapecuador@gmail.com).
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