Por Pedro Pablo Jijón Ochoa (°)

Reciente y sencilla encuesta, realizada en redes sociales por el usuario de Twitter @ASESORAP, demuestra que el noventa y cinco por ciento (95 %) de los participantes desea que los productores agropecuarios tengan sus representantes en la próxima Asamblea Nacional. Interés que señala un cambio total en la política nacional, como en la matriz productiva.

Estamos conscientes de que la explotación petrolera, que es el rubro principal del presupuesto nacional, comenzó a declinar; y sumado esto a los altos costos de producción que implica esta actividad, se está volviendo un negocio poco atractivo para que el Ecuador fije sus ojos en este rubro.

Un sector que viene repuntando gracias a la inversión -estatal mayormente y privada en segundo lugar- es el turístico. Operadores de todo nivel hacen su esfuerzo por lograr dar un servicio de calidad al turista extranjero como al nacional. Otro sector en el que el Estado ha invertido dinero y esfuerzo es el desarrollo productivo agropecuario, por la importante infraestructura desarrollada.

Es indudable el tremendo potencial agropecuario de nuestro país en este momento. Grandes hidroeléctricas, modernos sistemas de control de inundaciones, excelentes vías de comunicación, redes sociales, cobertura nacional de internet, horas luz, suelos de todo tipo para todo tipo de cultivos, demanda en el extranjero de nuestros productos, consumo interno de los mismos y, lo mejor de todo, el talento humano ecuatoriano: emprendedores agropecuarios que no nos rendimos y amamos lo que hacemos, que es el factor fundamental para el éxito.

“Haz solo lo que amas y serás feliz. Y el que hace lo que ama está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será y llegará naturalmente.” (Facundo Cabral).

Citando a Facundo Cabral, ¡la hora para la agroindustria asociativa llegó!!!  Las condiciones están dadas para volvernos la principal fuente de actividad económica desde todos los sectores que genera esta actividad productiva y por ende la reactivación económica que desata: agricultura, ganadería, comercio, distribución, transportación, hasta agroturismo; generando todo esto -insisto- una real activación económica a todo nivel, desde el campo hasta la gran industria.

Es importante que las asociaciones agropecuarias presenten propuestas serias y técnicas para el desarrollo del sector y que además designen sus propios representantes en la Asamblea Nacional, desde donde deberán presentar estas propuestas y defenderlas.

(°) Ingeniero comercial y director ejecutivo de ASESORAP (Asesoría a Organizaciones Agrícolas Productivas): asesorapecuador@gmail.com.
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