Siguiendo una tendencia internacional, más novelera que razonada, algunos grupos minoritarios de la ciudad de Manta están organizando el acto local de lo que el próximo día viernes 27 de septiembre del 2019 será la segunda “Marcha Mundial por el Clima”, influenciada por las arengas de la cuestionada adolescente sueca Greta Thunberg.

Según un comunicado del Gobierno municipal de Manta, ese día se movilizarán en esta ciudad delegaciones de fundaciones, activistas sociales y ambientalistas, industrias y otras empresas, estudiantes, líderes comunitarios y de otros sectores, encabezados por el alcalde Agustín Intriago Quijano y los concejales.

La caminata local iniciará a las 09h00 desde el cruce de la Avenida 24 (sur) y la Calle 13, dirigiéndose por esta hasta la plaza cívica (norte). El mismo día -aunque el comunicado no precisa la hora ni los lugares- se efectuará una siembra de árboles.

Pieza publicitaria de la marcha.

El mismo comunicado municipal señala que Luis Tábara, representante ambiental de los Jesuitas en el Ecuador y uno de los promotores de la marcha, aseguró que existen muy pocas ciudades que estén haciendo algo tan bueno como lo que se ve en Manta, donde el Gobierno local está trabajando con las organizaciones civiles, no solo para la marcha, sino para lo que viene después con el cuidado para volverla un ejemplo de “ciudad verde”.

Tábara, según el comunicado, viene recorriendo varias ciudades, dentro y fuera del país, preparando esta movilización mundial por el clima.

La movida Greta

La información municipal que nos sirve de fuente para esta noticia, indica que la “Marcha Mundial por el Clima” nace de una adolescente sueca llamada Greta Thunberg, que ha removido conciencias a nivel mundial exigiendo que los adultos de ahora le entreguen un mejor mundo a su generación, y paren el desastre ecológico que están causando en todas partes del planeta.

Pero hace poco, según lo reveló el diario El País de España (considerado el más influyente en idioma castellano a nivel mundial), un periodista británico siguió los pasos de Greta y encontró que esta chica es usada por grandes corporaciones industriales de Suecia, que fabrican máquinas y equipos supuestamente “amigables con el ambiente”. Más claramente: a través de ella han creado un alboroto mediático mundial, para que los procesos industriales del mundo dejen de utilizar las máquinas y equipos en funcionamiento hoy en día, tildados de contaminantes, y los cambien por los que aquellas fabrican.

La chica y su familia -según El País- han refutado las aseveraciones del periodista británico y aseguran que su movimiento a favor del clima es auténtico y honesto.

En todo caso, no está demás preguntarse si es marchando con ruido cómo se logrará normalizar el clima, sabiendo que son casi todas las actividades humanas las causantes del problema; porque las industrias (las que más palos reciben) producen y el comercio vende lo que la gente consume. ¿No sería mejor que cada individuo -incluyendo a los activistas- haga la conciencia a la que llaman las movilizaciones y empiece ya la reducción o modificación de su propio consumo?