El Distrito de Salud 13D02 (Jaramijó, Manta y Montecristi) ha logrado, en lo que va del año 2019, recaudar más de 70 pintas de sangre a través de diversas actividades con apoyo de la Cruz Roja de Portoviejo. La sangre es donada por personas voluntarias y saludables, conscientes de que su contribución puede ser decisiva para salvar vidas en peligro de muerte; y, por encima de todo, que esas vidas podrían ser las de sus seres más queridos.

La primera recolección fue realizada a inicios de año en la Parroquia Eloy Alfaro de Manta, donde se logró reunir 40 pintas de sangre; y, la más reciente, realizada el viernes 22 de noviembre en el Centro de Salud Los Esteros, recaudó 35 pintas. 

Para lograr las donaciones, la Administración del Distrito de Salud suele exponer en público la necesidad vital de la sangre humana en ciertos procedimientos quirúrgicos, que a falta de ella podrían ser inútiles. Explica la sencillez de la extracción y que esto no perjudica la salud de las personas donantes, pero que estas -con su donación- podrían estar salvando, incluso, su propia vida o la de otros miembros de su familia. Y, así, persuade a los donantes para que lo hagan con frecuencia.

Existe una dinámica especial en estas jornadas de donación y lo explica Juan Carlos Intriago, director de salud, quien destacó que en su mayoría los donantes son los propios trabajadores de la salud, “médicos, licenciados en enfermería, técnicos de atención primaria. Son quienes se acercan en más de la mitad a hacer su donación (y quiero aclarar que siempre es voluntaria), lo que nos llena de orgullo, pues significa que aquí predicamos con el ejemplo”.

Esa predisposición de quienes sirven a la salud pública puede explicarse en función de su trabajo especializado diario, que les permite palpar las urgencias que se presentan casi a diario en las casas de salud y las carencias por las que a veces ven frustrados sus esfuerzos humanitarios. Nadie mejor que ellos para saber la importancia de tener a mano una pinta de sangre cuando surge una emergencia.

Durante la jornada del viernes precedente, además se desarrolló una casa abierta informativa para sensibilizar a los ciudadanos en la importancia de donar sangre, así como la de estar bien alimentados para la generación del hematocrito.    

Ángel Villigua, nutricionista, explicaba que los frijoles, las lentejas, los vegetales de hojas verdes, son ricos en el hierro necesario para fabricar hemoglobina; así como los cereales, los frutos secos o la col rizada y la espinaca, que generan ácido fólico, lo cual ayuda a producir glóbulos rojos y sanos.

El momento de la casa abierta fue oportuno también para disipar ciertas dudas sobre la donación, como aquello de que al hacerlo el cuerpo se va debilitando, que los menores de edad no pueden donar, que la donación de sangre causa subidas o bajadas de peso, entre otras.

Paúl Tipán, responsable de la Unidad de Promoción de la Salud, aclaró sobre la presunta debilidad en que quedaría el donante: se produce todo lo contrario, “al donar sangre se estimula la producción de glóbulos rojos, lo cual aumenta la concentración de oxígeno en la sangre; por lo tanto, los órganos del cuerpo trabajan más eficientemente”.

Sobre el peso, Tipán aclaró que ello depende de otro tipo de factores, como la nutrición o los cambios hormonales.

Sobre la edad, que está permitido donar sangre desde los 16 años, pero con la autorización de los padres; mientras que la edad máxima para la donación es de 65 años, siempre que se cuente con el certificado de un médico, de que está en condiciones de hacerlo.

FUENTE: Distrito de Salud 13D02 (Manta), mediante boletín y foto con firma de Rebeca Alarcón Mieles.