Periodista de El Diario N.Y.: “Más que entretenimiento y buenas intenciones, Manta necesita solucionar su problema de insalubridad”

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José Risco Intriago* / Manta / 09-12-19

Buen conocedor de los entretelones de la política manabita, el periodista David Ramírez Bravo considera que la gestión del Gobierno municipal de Manta (en funciones) solo ha mostrado, hasta hoy, acciones de superficialidad. A su entender, todavía faltan certezas acerca de cómo enfrentará, por ejemplo, el viejo y creciente problema de insalubridad originado en el deficiente y defectuoso sistema de alcantarillado sanitario de la ciudad.

Ramírez funge actualmente de editor para El Diario de Nueva York, el periódico en español más antiguo e influyente de los Estados Unidos de Norteamérica. Pero él nació hace 56 años en la ciudad de Portoviejo, y desde su adolescencia hasta pasar a la mayoría de edad vivió con su familia en la ciudad de Manta, donde estudió en el Colegio Cinco de Junio y en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM), lapso en el que se inició como periodista trabajando para el diario local El Sol y después como representante y corresponsal para el diario nacional Hoy, de la ciudad de Quito.

Desde hace un poco más de 30 años reside con su esposa Jacqueline y las hijas de ambos en Nueva York, pero manteniéndose aferrado a Manta mediante sus frecuentes visitas a sus padres y hermanos, así como a sus numerosos amigos y colegas periodistas. Aparte de que día a día sigue el curso de los acontecimientos públicos que ocurren en esta ciudad manabita, ya sea por medio de los colegas que lo mantienen al corriente o a través de la información instantánea que fluye por Internet.

Acaba de volver a su lugar de residencia después de haber abrazado a sus padres en Manta y dialogado con numerosos amigos y conocidos. Fue durante esta visita que, casualmente, palpó sin querer el tóxico problema de la insalubridad que irrita a Manta. Llevó a sus padres a pasear en la playa de Los Esteros y se topó con una gran descarga de residuos líquidos malolientes que descendían por un vertedero desde la zona industrial. Toda esa agua nauseabunda atravesaba la playa y terminaba en el mar.

Más tarde vio con sus propios ojos el caudaloso flujo de aguas negras que descendía hasta la playa de Tarqui por el “cauce seco” del Río Manta, que naturalmente solo tiene vida en las temporadas de invierno muy lluvioso.

El periodista David Ramírez durante su visita a REVISTA DE MANABÍ.

Esa desagradable impresión lo hizo reaccionar y contarlo a REVISTA DE MANABÍ. Dijo estar perplejo por todo cuanto había visto en tan corto tiempo, recordando el antecedente de las numerosas promesas municipales incumplidas en torno a la reversión de este problema.

El periodista se refería a los fallidos intentos de sucesivas administraciones municipales que prometieron subsanar esta situación. El más reciente, que ha ocupado la mitad del dinero por el cual el Gobierno municipal endeudó a Manta en 100 millones de dólares que la población ya está pagando al Banco Mundial, ha dejado el problema sin resolver.

El diseño de ese proyecto y la obtención del crédito financiero correspondiente fueron parte de la gestión del exalcalde Jaime Estrada Bonilla, que entre los concejales de entonces tenía al burgomaestre de hoy, Agustín Intriago Quijano. La ejecución de la obra se hizo en la última administración que dirigió el exalcalde Jorge Zambrano Cedeño.

El evidente fracaso de este proyecto deja dos supuestos en qué pensar: o está mal concebido o su finalidad nunca fue acabar con el problema sanitario que nos ocupa.

Luego, viendo lo que en esta materia ha hecho y ha prometido el alcalde en funciones, Agustín Intriago, el periodista Ramírez no encuentra todavía las certezas indispensables que apunten a mejorar las cosas. Estima que, hasta el momento, el primer mandatario municipal de Manta va por las ramas entreteniendo a la gente y hablándole de sus buenas intenciones, pero sin nada en concreto sobre la mesa para contrarrestar la insalubridad, mejorar y ampliar los espacios de recreación pública, fomentar la inversión privada en actividades que potencien la producción y la productividad, generando fuentes de empleo remunerado sin menoscabar el medio ambiente, etc.

Hay, reconoce, anuncios de que se hacen estudios para el diseño de futuros proyectos, pero le parece una contradicción que sin proyectos en firme se haya dicho públicamente que para subsanar la emergencia sanitaria de Manta se requieren 300 millones de dólares. O que se dé por hecho la construcción de un fabuloso parque recreacional alrededor o en vez de La Poza, cuando todavía no hay el proyecto propiamente dicho, del que depende que se obtenga el financiamiento externo y el correspondiente aval del Gobierno nacional ecuatoriano.

* Director de REVISTA DE MANABÍ.