El comercio de Tarqui se reanima muy lentamente, pese a todos los intentos por reflotarlo

Así lucen hoy los pocos comercios reabiertos en Tarqui tras el terremoto del 2016. Los consumidores "brillan por su ausencia". / EPAM

Tarqui es una de las tres primeras parroquias de la ciudad de Manta y en su antiguo casco central florecieron durante años el comercio minorista y la prestación de servicios profesionales de todo tipo. Pero el terremoto del 16 de abril de 2016 echó al traste toda esa pujanza económica, devastando la zona y matando a más de un centenar de personas. Desde entonces, este lugar se volvió fantasmal y pese a todos los intentos está muy lejos de alcanzar su viejo esplendor.

Uno de esos intentos es el que acaba de hacer la EPAM (Empresa Pública Aguas de Manta), trasladando a Tarqui una parte sustanciosa de sus oficinas centrales. Espera con esto que, la gente que ocupa sus servicios y se ve obligada a ir hasta sus oficinas, sea el comienzo de la reanimación económica completa de esta parte histórica de la ciudad. Porque la presencia de los usuarios de los servicios de agua potable y alcantarillado podría alentar a los pocos negocios resurgidos en Tarqui y atraer a otros.

Taller de aluminio y vidrio. / EPAM

A la EPAM están abonados todos los consumidores de agua de la ciudad, que son decenas de miles, pero en estos tiempos digitales muchos de aquellos usan la Internet para evitarse concurrir hasta las oficinas de la empresa.

Sin embargo, la percepción de Luis Casadiego, dueño de un taller-almacén de aluminio y vidrio situado entre la Calle 105 y la Avenida 108, es optimista. Él está impresionado y motivado, porque desde el primer momento que abrieron las oficinas de la EPAM, la afluencia de gente en el sector se incrementó, mejorando el nivel de ventas en el negocio de él.

Luis Casadiego es optimista y espera que la recuperación total vendrá pronto. / EPAM

Arturo Tigua, quien desde hace 5 años se dedica a la venta de pastelillos de pollo y carne, también se sintió atraído por la presencia de la EPAM en Tarqui. Dice que desde que se instaló cerca de las nuevas oficinas sus ventas han mejorado, y espera que paulatinamente toda la zona recobre el antiguo movimiento comercial que tenía.

Arutor Tigua le ríe (literalmente) al porvenir. / EPAM

Jahaira Montes, propietaria de un negocio de pañales, ve muy positiva la presencia de las oficinas de la EPAM en Tarqui. Dice que con la afluencia de más personas los negocios tienen mejores oportunidades de ventas, lo que atrae nuevos emprendimientos que generan un círculo virtuoso.

Jahaira Montes celebra la iniciativa de la EPAM. / EPAM

Actualmente en Tarqui están plenamente activos alrededor de 150 negocios de diversa índole, como tiendas de abarrotes, farmacias, bazares, ferreterías, tiendas de ropa, electrodomésticos, papelería, florerías, etc. Pero sus ventas son muy bajas todavía y ese número de establecimientos dista mucho de los más de 5 mil que funcionaban allí.

El puesto donde Arturo Tigua vende sus pastelillos. / EPAM

La EPAM considera que su iniciativa con respecto a Tarqui es una sinergia de la gestión y firme decisión del Gobierno municipal de Manta por fortalecer el proceso de reactivación económica de la Parroquia Tarqui.

FUENTE: Con aportes de la Epam (Manta), mediante boletín y fotos con firma de Gabriel Pazmiño Z., gerente de Comunicación.