Ecuatorianos en apuros por las medidas contra el coronavirus

Las medidas de prevención, dispuestas por el Gobierno ecuatoriano para frenar la propagación del coronavirus dentro del país, han infligido un singular y duro golpe a muchos ecuatorianos que ni siquiera imaginaron que se llegaría tan lejos tratando de evitar el contagio. Hay ciudadanos varados en el extranjero por falta de vuelos para el retorno, muchos empleados suspendidos sin sueldo, reducción drástica de ventas y ocupación de servicios profesionales, bañistas obligados a salir de la playa. La lista es larga y muy complicada la situación de sus actores.

A raíz de anunciarse la prohibición de volar con pasajeros desde el extranjero hacia Ecuador, un gran número de ecuatorianos que se hallan temporalmente en otros países, por diferentes motivos, y cuya fecha de retorno estaba fijada para después del martes 16 de marzo, plazo máximo para el arribo de vuelos internacionales, se encuentran ahora en una situación muy angustiosa. Muchos de ellos no disponen de los recursos monetarios indispensables para alargar su estadía en el extranjero, ni tampoco para costear su regreso en vuelos de emergencia, peor aún para dirigirse a un país vecino desde el cual viajar por tierra hasta su destino ecuatoriano, esto suponiendo que la nación vecina no haya cerrado también sus aeropuertos al tráfico internacional.

Este es el caso de un grupo de 30 funcionarios de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de los miembros -activos y pasivos- de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), que se hallan en Ciudad de México cumpliendo su paseo anual. De la misma manera han quedado atrapados en Caracas, Venezuela, otros 30 ecuatorianos (manabitas en su mayor parte) que viajaron para concurrir a un evento académico de actualización de conocimientos. En este grupo constan médicos, abogados, educadores y otros profesionales cualificados.

De la suerte de los primeros supimos por comunicación directa con el gerente de la cooperativa, Giovanni Jiménez, mientras que de los segundos nos enteramos por los audio-videos que ellos han publicado en Facebook solicitando el apoyo del Gobierno ecuatoriano.

Llamado urgente a diferir pagos

En la misma red social está multiplicándose el clamor para que, durante la cuarentena obligada, el Gobierno ecuatoriano decrete que las instituciones de servicios públicos difieran el cobro de sus planillas hasta después que pase la emergencia, sin recargos de ninguna naturaleza. La razón esgrimida para esto es que muchos dueños de pequeños negocios (como gimnasios, bares, discotecas, etc.) han debido cerrarlos por la emergencia, suspendiendo a la vez a sus colaboradores y perdiendo en conjunto su modus vivendi. Y, en general, los negocios de todo tipo, que no sean proveedores de abastos, reducen drásticamente sus ventas al quedarse los compradores en casa.

Por la misma razón se pide que las entidades financieras (bancos, mutualistas, cooperativas de ahorro y crédito, emisoras de tarjetas de crédito) aplacen sus cobranzas, sin recargos para los deudores, hasta la finalización de este periodo extraordinario impuesto para contener la pandemia.

Desacato imprudente

Turistas aglomerados en una playa de Manta, contraviniendo la prohibición de reuniones con más de 30 personas./ FOTO: Alexis Mier, time line de Facebook

Otra arista del Estado de Emergencia Sanitaria en Ecuador es el desacato imprudente a las medidas de precaución dispuestas por el Gobierno nacional. El día de hoy, en las provincias de Manabí y Santa Elena, numerosos turistas que llegaron a las playas, desde territorios vecinos, con el fin de bañarse o simplemente de tomar el sol y pasar un momento de solaz, fueron obligados a retirarse haciéndoles notar el peligro inminente de contagiarse y contagiar con el virus. Al parecer los dueños de autobuses que los transportaba habían obtenido un salvoconducto en la ciudad de origen, aunque no se explicó qué autoridad lo emitió.

Contrariando el llamado público de las autoridades de salud a mantenerse en casa, muchos comensales fueron vistos esta tarde llenando los patios de comida de los grandes centros comerciales de Manta.

FOTO DESTACADA: Alexis Mier, time line de Facebook