Manta debe ser declarada en emergencia ante inminente llegada del coronavirus

David Ramírez*

Manta debe ser declarada en Estado de Emergencia Sanitaria ante la inminente llegada del coronavirus COVID-19. Al momento no registra ningún caso, pero probablemente será cuestión de tiempo para que esto ocurra.

A la fecha, con 37 casos reportados oficialmente por las autoridades, dos fallecimientos y con más de 200 personas en cerco epidemiológico u observación por sospecha de que podrían desarrollar la enfermedad, Manta no debe esperar un día más para declarar la emergencia.

Es de conocimiento público que el Hospital Rafael Rodríguez Zambrano – casi completamente destruido por el terremoto del 16A – está en contingencia y sus operaciones reducidas al mínimo, por el proceso de una reconstrucción al que está sometido. En otras palabras, la ciudad virtualmente no cuenta con hospital.

Se debe tener muy presente que en Manta hay una crisis sanitaria por contaminación ambiental declarada por la Municipalidad a través de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM) el día martes 3 de septiembre de 2019. Si en tales circunstancias se hizo esa declaración, el momento actual y por elemental sentido común, lo impone.

Adicionalmente, por casi un mes hace pocas semanas, la ciudad encaró un agudo desabastecimiento de agua y las recientes lluvias han dejado al descubierto la vulnerabilidad sanitaria de Manta, por el estado crítico del sistema de alcantarillado evidenciado con el rebose de aguas negras.

Ante esta realidad, de presentarse un brote de coronavirus en la ciudad y haya necesidad de abrir salas de aislamiento, esto no será posible y en esta carencia radica la gravedad de lo que podría encarar Manta.

La ciudad debe estar preparada para un escenario real, tomando la experiencia de lo que está viviendo el mundo con la pandemia en curso. En estos momentos es cuando deben surgir las voces de la Junta Cívica, del Comité Cívico Interinstitucional, los gremios periodísticos y todos los estamentos de participación ciudadana, para exigir la Declaratoria de Emergencia.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, declaró este sábado el Estado de Excepción, aun cuando hasta el momento no se ha detectado ningún caso sospechoso ni positivo de COVID-19 en el país.

El Ministerio de Salud ha informado que 22 hospitales han sido habilitados para atender la emergencia y, en Manabí, el hospital Verdi Cevallos de Portoviejo será el que atienda los casos que eventualmente se presenten en la región.

Manta nunca debió estar supeditada a una contingencia de esta magnitud, de no ser por la manifiesta y total incompetencia de las autoridades de la ciudad que, a 4 años del terremoto, no pudieron exigir que una ciudad que es el motor económico de la provincia cuente con un nuevo hospital.

El jueves 12 de marzo, el alcalde Jorge Yunda declaró en Emergencia Sanitaria al Distrito Metropolitano de Quito, cuando oficialmente no tenía ningún caso. Hoy, tres días después, Pichincha registra 4 personas infectadas con el coronavirus.

Desde el 29 de febrero en que se declaró el primer caso, al día de hoy, el promedio de propagación del coronavirus en Ecuador es de casi dos personas por día. Según el Comité de Operaciones de Emergencia (COE), la provincias de Los Ríos y Guayas registran la mayor cantidad de personas infestadas, con 11 casos cada una; Pichincha tiene 4 casos, Sucumbíos 1 y Azuay 1.

* Periodista ecuatoriano (Manabí) residente en Estados Unidos. Es editor de El Diario de Nueva York.