Danny Álvarez, mantense que triunfa con Renault

Rasgos personales y profesionales de este joven que con su talento y desempeño honra el Día del Trabajo.

El éxito de todas las experiencias, aventuras, metas cumplidas y de cada nueva historia que la automotriz Renault ha vivido por más de 20 años en Ecuador, se lo debe a su equipo de colaboradores, quienes por dedicar su tiempo y esfuerzo dentro de la compañía han sido retribuidos mediante la formación técnica y la oportunidad de lograr nuevos retos que contribuyen al desarrollo y progreso profesional.

En esta ocasión, en conmemoración del Día del Trabajo celebrado el 01 de mayo de cada año, la marca resalta la trayectoria y desempeño de Danny Álvarez, quien por pasión al automovilismo desde temprana edad empezó a dedicar su tiempo libre a realizar prácticas en el ámbito de mecánica industrial, naval y automotriz, esta última dentro del grupo Automotores y Anexos, S.A., empresa que respalda a Renault en Ecuador.  Es así como él se empezó a involucrar en este sector, desconociendo cuán lejos llegaría.

Danny Álvarez, mantense de nacimiento y heredero de una pasión por el mundo motor, inicia su trayectoria profesional a sus 18 años como ayudante técnico en Renault Manta, poniendo en práctica su experiencia adquirida desde niño. Tan solo cuatro meses bastaron para que la automotriz y la firma que la respalda empezaran a confiar en él y en su capacidad, ya que Danny fue enviado a Bogotá a un curso de capacitación COTECH donde conoció todo acerca de la técnica y tecnología de Renault

Cuatro años después empieza a desempeñar el cargo de asesor de servicios en la misma sucursal, donde inició llevando a cabo los conocimientos que a través de cursos, talleres y capacitaciones había adquirido, demostrando su potencial y aspirando a mucho más.

Danny Álvarez (tercero por la izquierda) y sus compañeros de equipo en la firma automotriz./ EFFECTIVE

Por ello es que la empresa le propone ascender a investigador técnico en Renault Quito, una oportunidad ideal para continuar su aspiración profesional. Esta nueva responsabilidad involucraba también a la familia de Danny, debido a que tenía que empezar una nueva vida en esta ciudad y sin duda contó con el apoyo de su esposa para radicarse en la capital de Ecuador.

Cuatro años más de su vida compartió su conocimiento, energía y tiempo con la familia Renault de Quito y continúa haciéndolo, pero ahora como jefe nacional de Servicio Renault, puesto que ocupa desde junio del 2015.

“Lo más grande que Renault ha aportado en mi vida profesional es permitirme desarrollar una serie de conocimientos y poder compartirlo con mi equipo, así como liderar a un grupo de expertos técnicos, lo cual al inicio me resultó complejo, pero con el pasar del tiempo y con el apoyo de mis directivos, y principalmente de Automotores y Anexos, S.A., he podido mejorar cada día y aportar al desempeño de los grupos que están a mi cargo”, comentó Danny Álvarez, quién actualmente ya lleva 15 años formando parte de la compañía.

Una de las tantas experiencias que él recuerda con orgullo y emoción es haber establecido, junto a su equipo de postventa y el apoyo de Renault, el Centro de Formación certificado por la marca “Renault Academy”, el cual brinda capacitación con certificación a nivel mundial, tanto al personal Renault del país, como a colaboradores de otros países.

Para Danny, otro aspecto y el más importante a destacar, es que en Automotores y Anexos existe la decisión por parte de todos sus directivos, de confiar en el entrenamiento de su personal, debido a que la capacitación y progreso de sus colaboradores ha sido, es y será un pilar fundamental para que esta compañía haya avanzado hasta convertirse en un referente empresarial en el sector automotriz.

“La confianza depositada en cada uno de mis pasos, el liderazgo de los directivos, la oportunidad de viajar y expandir mis conocimientos en diferentes países, el apoyo de Automotores y Anexos, son sin duda la clave de mi éxito”, ha comentado Danny.

FUENTE: Agencia Effective (Quito), mediante boletín y fotos con firma de Carolina Ñacato.