Las jóvenes mujeres que concursan en la elección de Miss Ecuador 2018 tienen una agenda muy apretada. Deben someterse a intensas sesiones para mejorar su expresión oral y corporal; a rutinas de ejercicio físico; a sesiones de modelaje y fotografía; y a visitar medios de comunicación masiva, sitios turísticos y la sede de las instituciones públicas y empresas privadas patrocinadoras del certamen anual.