El peso político de Manabí en el Ecuador contemporáneo

Composición gráfica sobre la presentación noticiosa de elcomercio.com del día lunes 08 de febrero del 2021./ Enviada por el autor de la opinión

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2021-02-08.

¡Hola!, buenos días.

A lo largo de mi vida como docente, periodista e historiador, he escuchado que Manabí debe tener un presidente manabita para apuntalar su desarrollo. Al Dr. Medardo Mora Solórzano le ofrecieron tal candidatura y declinó. Sus razones habrán sido de peso para no aceptar.

Candidato manabita

Cuando el señor Guillermo Celi Santos fue candidatizado para la presidencia de la República, se volvió a escuchar el mismo discurso sobre que Manabí debería tener un presidente manabita.

Durante el proceso electoral de esta primera vuelta se insertó una expresión preocupante como parte de los argumentos políticos. Si Celi no gana en Manabí, aunque pierda las elecciones presidenciales, podría pensarse que el “manabitismo es un mito”.

En la gráfica que adjunto, diseñada con información de Diario El Comercio de Quito, podemos observar que el señor Guillermo Celi no llega al 1 % del sufragio nacional.

Manabí define elecciones

Sin embargo, Manabí es la niña bonita de todos los candidatos a la presidencia. La votación de Manabí define elecciones; pregunten al señor Lenín.

Pero a lo largo de los últimos 13 años hemos perdido puerto de transferencia, aeropuerto internacional y nuestras instituciones de desarrollo. El agua, las comunicaciones, la pesca, el puerto y la educación se administran desde Quito. La electricidad desde Guayaquil. Y seguimos creyendo que un presidente manabita nos resolverá todos nuestros problemas.

Azuay

Azuay no tiene un presidente de la república ni ha proclamado que necesita un presidente de la república. En estas elecciones tuvo dos aspirantes. Pero los cuencanos gestionan, tienen la capacidad para demostrar por qué piden y, tras las gestiones, sin alharaca, exigen y consiguen.

Cito 1 ejemplo. El sombrero de paja toquilla, cuyos ancestros son manabitas, es celebrado en Cuenca con pompa y honores cada 5 de diciembre desde 2012. El sombrero cuencano representa al Ecuador en las exposiciones internacionales.

Mas, acá, en Manabí, muchos manabitas a lo mejor ni saben cuándo se lo declaró “Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad”. Sabemos mucho de crímenes. Lean nuestros periódicos.

Nuevos liderazgos

Los manabitas estamos en el ojo del huracán histórico del tercer milenio. Manabí requiere nuevos liderazgos con conocimientos y visiones diferentes; líderes que no inclinen la cabeza ante los burócratas de turno; líderes que presenten proyectos para defender, para superar nuestras necesidades de desarrollo humano; que demuestren el porqué de nuestros pedidos, que sostengan con argumentos científicos y gestionen con decisión y valentía.

Debemos desterrar la cultura de la queja que identifica a algunas organizaciones que se rasgan las vestiduras cuando ya todo está definido.

Manabitas somos tu y yo, nosotros, por eso debemos recuperar nuestro manabitismo, con muchos aprendizajes de la ciencia y la tecnología, sin olvidarnos que somos la provincia cholo – montuvia del Ecuador.

Manabí es una realidad, no es un mito. Creo que, en momentos como estos, estamos un poco confundidos por los mediocres candidatos manabitas que los partidos políticos escogen y que el pueblo elige con su voto democrático.

11 de abril

Gane quien gane el 11 de abril, convoco a los manabitas para que seamos respetuosos con el ganador. Aprendamos a respetar la voluntad popular, a respetar al presidente de la república, porque, así no hayamos votado por él, es el presidente de nuestra República.

JOSELÍAS SÁNCHEZ RAMOS

A ese nuevo presidente, con conocimientos y decisión, debemos presentarle nuestras propuestas, demostrar que tenemos la razón y el derecho para defender nuestra provincia y apuntalar su desarrollo.

Los viejos liderazgos de las dos primeras décadas de este siglo XXI han fracasado. Los del siglo XX fuimos mejores.

Nuevos liderazgos

En esta tercera década de este tercer milenio, necesitamos nuevos liderazgos con pasión por Manabí, con conocimientos, visiones diferentes, honestidad, transparencia y decisiones.

Y que si alguna dignidad ocupan no estén pensando en la reelección, porque mucho daño nos han hecho las largas administraciones que, en el poder, se piensan bendecidos de Dios, aplaudidos por el pueblo y buscan perennizarse.

La identidad manabita no es un mito. Manabitas somos tú y yo. Demostrémoslo. (Joselías, 2021-02-08)