Primer Área de Protección Hídrica en Manabí

La línea azul señala el área protegida y las líneas verde claro señalan las fuentes hídricas. La línea de color claro es la vía Chone - Flavio Alfaro./ NATURALEZA Y CULTURA INTERNACIONAL

1.143,01 hectáreas de la cuenca alta del Río Garrapata en el Cantón Chone, provincia de Manabí (Ecuador), son Área de Protección Hídrica (APH) por mandato del Gobierno nacional.

La decisión gubernamental fue tomada el viernes 30 de abril del 2021 por el Viceministerio de Agua a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos y la Dirección Zonal en Manabí del Ministerio del Ambiente y Agua.

El área protegida se halla en la Parroquia Rural Ricaurte, en el centro norte del Cantón Chone.

Esta es la primera APH establecida en la provincia de Manabí y marca un hito en la conservación del recurso hídrico en la costa del país.

El área resguarda importantes fuentes de agua que abastecen el consumo humano y riego de forma directa a 1.150 personas e indirectamente a más de 25.000. Se caracteriza por situarse en el Cerro Juvenal, la elevación litoral más alta, con 1.100 m sobre el nivel del mar.

Los principales gestores de la primera APH en Manabí, durante el acto en el que fue suscrita la Declaratoria oficial en Ricaurte del Cantón Chone./ NATURALEZA Y CULTURA INTERNACIONAL

De este cerro nace el Río Garrapata, el cual alimenta al Río Chone que fluye hacia el Océano Pacífico y desemboca en Bahía de Caráquez, formando una amplia zona pantanosa que funciona como un reservorio de agua para las poblaciones cercanas.

El área protegida resguarda los últimos remanentes de bosques nublados de la zona. La vegetación primaria prácticamente ha desaparecido debido a la tala indiscriminada de árboles de valor comercial, convirtiendo a gran parte del bosque en pastizales.

La nueva declaratoria permitirá implementar planes de manejo para restaurar los bosques que han sido deforestados.

Suscriptores de la Declaratoria de APH Garrapata./ NATURALEZA Y CULTURA INTERNACIONAL

Esta área solía ser el hábitat de mamíferos como el gato montés o ardillas, pero han desaparecido de la zona por las actividades humanas. Ahora podemos encontrar pocos individuos de venados, tigrillos, burro silvestre, guanta y guatusa.

Con un manejo sostenible y la restauración de los bosques, se pretende recuperar el hábitat de estos animales.

Para delimitar el APH Garrapata se elaboró un monitoreo de la calidad del agua, se generó información geográfica desde el campo y se utilizaron modelos y datos de distintas entidades públicas.

Naturaleza y Cultura Internacional apoyó en la generación de documentos técnicos para priorizar las zonas de alta importancia hídrica. Además, contribuyó en el proceso de actualización de la información contenida en el expediente técnico, para concluir con el proceso del establecimiento del APH Garrapata. Este trabajo fue gracias al apoyo de la Fundación Tinker.

José Romero, coordinador del proyecto de Naturaleza y Cultura Ecuador, sostiene que “es fundamental seguir apoyando a las comunidades, (a) los gobiernos autónomos descentralizados y al mismo Estado central, con el establecimiento de APH en el país ya que esto ayudará a dar sostenibilidad a los sistemas de agua para consumo humano y la soberanía alimentaria de la población”.

Otro ángulo del Área Protegida Hídrica Garrapata./ NATURALEZA Y CULTURA INTERNACIONAL

Marco Vinicio Martínez, director de Administración y Calidad del Recurso Hídrico del Ministerio de Ambiente y Agua de Ecuador, añadió que “Con este establecimiento inicia el compromiso de trabajo de todos, con miras a generar el Plan Técnico de Manejo que permita el uso sustentable y eficiente del recurso hídrico”.

El Área de Protección Hídrica de la cuenca alta del Río Garrapata se suma a las ocho áreas de protección hídrica que existen en el país.

Un área de protección hídrica es una zona delimitada, donde hay fuentes de agua de interés público para su mantenimiento, conservación y protección. Para ser establecida, la Ley de Recursos Hídricos dice que estas fuentes de agua también deben abastecer el consumo humano y garantizar la seguridad alimentaria para poblaciones que dependen de este recurso hídrico.


FUENTE: Organización no gubernamental (ONG) Naturaleza y Cultura Internacional en Ecuador, mediante boletín y fotos con firma de su comunicadora pública Claudia Román Galindo, quien los remitió a REVISTA DE MANABÍ.