Desaciertos del CNE y periodismo sesgado a favor de Lasso, según expertos de UE

De izq a der: Alexander Gray, experto electoral; Idoia Aranceta, jefa de Misión de Expertos Electorales; Charles-Michel Geurts, embajador de la Delegación de la Unión Europea en Ecuador; Silvia de Félix, experta electoral; e Inga Krastina, jefa de Política y Prensa de la Unión Europea en Ecuador./ UE-E / ATREVIA

La Misión de Expertos Electorales, que arribó a Ecuador en respuesta a la invitación del Consejo Nacional Electoral (CNE), presentó su informe al término del reciente proceso electoral. El documento fue socializado ante la Cancillería y el CNE del Ecuador, el 5 de mayo; y, luego, también se presentó en una rueda de prensa el 6 de mayo.

La Misión, compuesta por un grupo de tres expertos europeos, monitoreó durante más de tres meses todos los aspectos clave de los pasados comicios, incluyendo la administración electoral, el marco legal, el contexto político, así como los medios tradicionales de comunicación y redes sociales del momento.

Con toda la información recabada, los expertos desarrollaron un informe analítico exhaustivo de las elecciones, que incluye también recomendaciones para su mejora, como una contribución importante para la democracia del país.

La Unión Europea en Ecuador destaca el trabajo realizado por este equipo, que a pesar del contexto difícil en relación con la pandemia de COVID-19, llevó adelante su tarea como muestra del firme compromiso de la Unión Europea para apoyar elecciones creíbles, inclusivas y transparentes en el país.

Extractos del Resumen informativo

En su Resumen, el informe concluye que “A pesar de algunas deficiencias e incertidumbres debidas a los contenciosos pendientes en el período previo a las elecciones, el proceso electoral fue en general confiable y transparente, y culminó con éxito en el veredicto decisivo de los votantes ecuatorianos.

“El Consejo Nacional Electoral (CNE) organizó las elecciones en un contexto de pandemia, dificultades económicas y fragmentación política” y “anunció que el candidato presidencial Guillermo Lasso (alianza Movimiento Creando Oportunidades y Partido Social Cristiano – CREO /PSC) ganó la elección presidencial con el 52,36 por ciento de los votos, frente a Andrés Arauz (alianza Unión por la Esperanza – UNES) que obtuvo el 47,64 por ciento”.

“UNES obtuvo el mayor número de escaños de la Asamblea Nacional, pero sin alcanzar la mayoría absoluta. La mayor parte de los contendientes aceptaron la legitimidad de los resultados.

“Los resultados presidenciales dieron una cómoda victoria a Lasso, y Arauz reconoció su derrota esa misma noche. Posteriormente, UNES impugnó los resultados presidenciales.

“El proceso de registro de las organizaciones políticas y de inscripción de candidatos fue muy controvertido, no se ajustó a las principales etapas del proceso electoral y presentó deficiencias en los procedimientos de renuncia y sustitución de candidatos.

“Esto generó incertidumbre sobre qué candidatos concurrirían a las elecciones, la anulación de las elecciones al Parlamento Andino en algunos países y la destitución en primera instancia de cuatro vocales del CNE.

“Por lo general, los contendientes tuvieron libertad para hacer campaña y no hubo incidentes de violencia física.

“La campaña se distinguió por la introducción de debates presidenciales obligatorios y por la tendencia a un mayor uso de las redes sociales, marcada por la pandemia. La Misión de Expertos Electorales de la Unión Europea (MEE-UE) observó un uso de campañas de desprestigio dirigidas a desacreditar a los adversarios.

 “Se evidenció además un discurso de odio, y el CNE no pareció reaccionar ante los comentarios despectivos dirigidos a las mujeres, las minorías nacionales y la comunidad LGBTI. Esto quizá podría explicarse en parte por los procedimientos excesivamente burocráticos que dificultan una respuesta adecuada y oportuna a las infracciones de normativa de campaña.

“La campaña en los medios se caracterizó por la posición dominante de Lasso en la cantidad de anuncios en el entorno digital y en la cobertura televisiva. Las organizaciones políticas y los candidatos con mayores recursos se beneficiaron de la falta de regulación en las redes sociales y socializaron sus mensajes y la propaganda electoral por esta vía.

“En la primera vuelta Lasso también lideró el gasto publicitario en Facebook, seguido en mucha menor medida por Hervas (Izquierda Democrática) y Arauz.

Periodismo sesgado

“En la segunda vuelta presidencial, Lasso contrató una mayor cantidad de propaganda política que Arauz en el entorno digital. La cobertura editorial en los periódicos privados fue ligeramente más amplia para Arauz, aunque la mitad del espacio atribuido fue con tono crítico, mientras que la cobertura para Lasso fue mayoritariamente positiva.

“El CNE superó muchos desafíos en la organización de las elecciones de 2021, entre los que se incluyeron interrupciones del trabajo debido a la pandemia.

“El CNE también se enfrentó a un presupuesto limitado, a la recepción tardía de fondos y a la necesidad de aplicar las recientes reformas electorales.

Desconfianza pública

“A lo largo del proceso, el CNE sufrió de un bajo nivel de confianza y legitimidad, aunque la confianza se incrementó en cierta medida con el éxito de la segunda vuelta presidencial.

“El CNE actuó con un alto grado de transparencia en la toma de decisiones. Sin embargo, los desacuerdos entre los vocales del CNE dieron lugar a prolongados debates internos y afectaron de forma adversa a la administración electoral. Además, algunos de los vocales hicieron a menudo declaraciones públicas unilaterales que generaron confusión, en lugar de dar certeza al proceso electoral.

“A lo largo del proceso el CNE recibió asistencia técnica y durante la segunda vuelta presidencial mostró una comunicación mejorada y más coherente.

“El CNE adoptó medidas positivas para garantizar un registro electoral confiable e incluyente.

“El CNE estableció además medidas de bioseguridad adecuadas e invirtió esfuerzos notables para acercar el voto a categorías especiales de votantes.

Decisiones desacertadas

“Sin embargo, se observaron algunas decisiones desacertadas, en particular con respecto a cuestiones políticamente sensibles como su decisión de desoír una sentencia del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) relacionada con el registro de organizaciones políticas y candidatos.

“Tras la incorporación de reformas significativas de las normas de financiación, el CNE tomó las medidas necesarias para capacitar a las organizaciones políticas y creó una Unidad Complementaria Anti lavado, pero presentó carencias a la hora de exigir la presentación de informes sobre la financiación de las campañas.

Dosis elevada de improvisación

“El CNE cumplió con la mayoría de los plazos operativos, pero algunas decisiones se tomaron de forma tardía y se observó una dosis elevada de improvisación. Por ejemplo, antes de la primera vuelta tuvieron que reimprimir más de seis millones de papeletas para la candidatura presidencial debido a un error técnico.

“El éxito de la segunda vuelta pudo haber encubierto algunas de las deficiencias de la primera vuelta, que no se abordaron adecuadamente y que podrían aparecer en futuras elecciones.

“Al comienzo de su mandato, el CNE y el TCE (Tribunal Contencioso Electoral) invirtieron esfuerzos considerables para elaborar e impulsar el paquete de reformas electorales de 2020, que introdujeron mejoras sustanciales al ordenamiento jurídico electoral.

“Hubo importantes avances legislativos para promover la paridad de género en los cargos electos, así como para combatir la violencia política contra las mujeres.

“También se introdujeron otras reformas legislativas relacionadas con el sistema electoral, la financiación política y la justicia electoral. Otras promovieron la participación política de las minorías nacionales.

Incoherencias e incumplimiento de normas

“Sin embargo, se observó el incumplimiento de las normas establecidas. Por ejemplo, el CNE tomó una primera decisión de aceptar un acuerdo entre Lasso y Pérez para realizar recuentos masivos, que no se basaba en criterios jurídicos.

“El CNE también administró las impugnaciones relacionadas con los resultados electorales de forma incoherente y, en ocasiones, antes de iniciarse el plazo legalmente previsto.

“Ambas jornadas electorales gozaron de una alta participación y se desarrollaron de forma tranquila y organizada. Los procedimientos de votación para las personas con discapacidad, como el programa Voto en casa fueron valorados positivamente.

“Durante la segunda vuelta presidencial, el CNE había resuelto los problemas de aglomeraciones y del elevado número de actas de resultados con novedad que se observaron en la primera vuelta. Para ello, actualizó las medidas de bioseguridad y reforzó la capacitación de oficiales electorales.

Medida de transparencia positiva

“La fuerte participación de más de 2.000 observadores nacionales y alrededor de 300 observadores internacionales constituyó una medida de transparencia positiva. Las organizaciones de la sociedad civil se implicaron activamente y emitieron numerosos informes cualitativos a lo largo del proceso electoral y en las jornadas electorales.

“La transmisión de resultados funcionó de manera óptima, sin los apagones que afectaron al sistema en elecciones anteriores. También hubo una gran transparencia en la publicación de los resultados.

“En la segunda vuelta presidencial, el 94 por ciento de los resultados estuvieron disponibles la noche de las elecciones.

“La decisión de realizar un conteo rápido en la primera vuelta generó críticas por parte de los actores implicados en el proceso electoral, ya que el CNE hizo un primer anuncio en el que se indicaba que Pérez estaría en el segundo lugar y poco después hizo un segundo anuncio donde Lasso había superado a Pérez. Ambos resultados reflejaban un empate técnico en el segundo puesto.

“El cambio en el segundo puesto generó un clima de desconfianza en la ciudadanía y acusaciones de fraude por parte de Pérez, que solicitó al CNE la realización de recuentos masivos.

“Tras las tensiones políticas después de la primera vuelta, en la segunda vuelta presidencial prevaleció la calma.

“Los resultados preliminares mostraron que la Asamblea Nacional tendría una composición fragmentada con cinco fuerzas principales: UNES con 49 escaños, Pachakutik con 27, PSC con 18, Izquierda Democrática con 18, CREO con 12, y los 13 escaños restantes se adjudicaron a otras diez organizaciones políticas.

“Hubo una ligera disminución en la representación de las mujeres, con 52 mujeres (38 por ciento) electas de los 137 escaños de la Asamblea Nacional.

Deficiencias y recomendaciones para superarlas

“La MEE-UE identificó algunas deficiencias que merecen atención para mejorar los futuros procesos electorales en Ecuador.

“Las siguientes recomendaciones prioritarias se ofrecen a la Asamblea Nacional, al CNE, y al gobierno, para su consideración y adopción de medidas oportunas:

  • 1. Garantizar que los vocales del CNE sean seleccionados de forma transparente, y en conformidad con los criterios de oposición y méritos, tal y como se establece en la Constitución.
  • 2. Desarrollar una estrategia de comunicación coherente y sólida para mejorar la capacidad del CNE de compartir sus decisiones colegiadas con una voz única y evitar así la desinformación y confusión. Esto podría lograrse mediante la incorporación de un equipo de comunicación.
  • 3. Ampliar y reforzar el rol de los coordinadores, mediante una selección y capacitación temprana con el objetivo de que puedan estar mejor preparados para orientar adecuadamente a los miembros de las Juntas Receptoras del voto (JRV). Reforzar el rendimiento de los miembros de las JRV mediante una capacitación oportuna y mejorada, presencial y/o virtual, con un enfoque en la correcta cumplimentación de las actas de resultados, e introducir un sistema de controles para garantizar que la formación se lleva a cabo.
  • 4. Revisar el sistema de impugnaciones electorales para simplificar el proceso de recursos o ampliar el calendario electoral, de tal modo que todos los recursos puedan resolverse antes de abordar tareas clave como la impresión de papeletas.
  • 5. Fortalecer los procesos y capacidades de los organismos involucrados para garantizar la aplicación de la normativa de campaña electoral, incluyendo aspectos relacionados con los gastos de campaña y la lucha contra el discurso de odio y la desinformación, y permitir una respuesta jurídica adecuada y oportuna por parte del CNE en caso de infracción. Este objetivo podría lograrse estableciendo, por ejemplo, un monitoreo de medios de comunicación tradicionales y de redes sociales, acuerdos de colaboración entre el CNE y las plataformas de redes sociales (tal y como se ha hecho en otros países de la región), así como adoptando un Código de Conducta con las organizaciones políticas y/o los medios de comunicación tradicionales.

FUENTE: Unión Europea, Delegación en Ecuador (Quito), mediante boletín y fotos enviados a REVISTA DE MANABÍ a través de la Agencia de Comunicaciones ATREVIA, con firma de Adrián Durán.