Judicatura ecuatoriana reformará el Código de Ética judicial e implantará la “justicia abierta”

Dos actores claves de las reformas: María del Carmen Maldonado, presidenta de la Judicatura; y Jaime Arellano, director del CEJA./ CONSEJO DE LA JUDICATURA Ecuador

La intención de robustecer el ejercicio de la ética en la Función Judicial del Ecuador acaba de pasar por un buen momento. Con ese propósito el Consejo de la Judicatura ha suscrito un Convenio Marco de Cooperación con el Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA)

El Consejo de la Judicatura persigue reformar el Código de Ética de la Función Judicial e implementar una política de “justicia abierta”, dos proyectos que considera emblemáticos de su gestión.

Dicho convenio fue suscrito, en Quito, durante la mañana del viernes 4 de junio del 2021. Firmaron, conjuntamente, María del Carmen Maldonado, presidenta del Consejo de la Judicatura y Jaime Arrellano, director ejecutivo de CEJA.

En calidad de primera mujer ecuatoriana integrante del Consejo Directivo del CEJA, María del Carmen Maldonado considera un hecho de gran relevancia la suscripción de ese convenio. Aseguró que permitirá estrechar vínculos con las instituciones afines de la región y fortalecer su cooperación recíproca.

De su lado, Jaime Arellano agradeció por la confianza dispensada en Ecuador a CEJA, prometiendo que “colaboraremos en el esfuerzo de establecer un nuevo código de ética y los mecanismos que fortalezcan el sistema judicial”.

“Estamos permanentemente evaluando, estudiando y proponiendo múltiples caminos para garantizar a cada juez y jueza de Latinoamérica, un sistema de nombramientos (…) en base a perfiles adecuados a cada función específica”, acotó. 

Las acciones que se realizarán en el marco del convenio serán financiadas por el Gobierno canadiense, dentro de su proyecto “Mejorar el acceso a la justicia civil en América Latina”.

Las acciones previstas en el marco del convenio fortalecerán el primer eje de acción del Consejo de la Judicatura: “lucha contra la corrupción”, y su objetivo de institucionalizar la transparencia e integridad en la Función Judicial, facilitar el control social y asegurar el óptimo acceso a los servicios de justicia. Respecto al eje de “fortalecimiento institucional”, se sumarán procesos de capacitación, evaluación y tecnificación del talento humano de la Función Judicial.

Ética judicial

En un segundo momento del acto aludido se desarrolló el “Diálogo sobre Conducta y Ética Judicial”, en el que María del Carmen Maldonado participó como presidenta del Consejo de la Judicatura del Ecuador.

“La ética no es solo cuestión de opción moral o individual, sino que en este concepto debe estar influenciado por la sociedad”, afirmó Maldonado. 

En su ponencia destacó los valores, recogidos en Bangalore, como necesarios para establecer un sistema judicial independiente que facilite, dentro del marco de los derechos humanos: independencia, imparcialidad, integridad, corrección, apariencia de corrección, igualdad, competencia y diligencia; siete valores y principios que todos los operadores de justicia deben asumir.

Aportaron con sus exposiciones: Leonel González, director de Capacitación de CEJA; Cristina San Juan, integrante del Equipo sobre Integridad Judicial, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito; Alberto Binder, presidente del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) de Argentina; Mauricio Olave; presidente de la Asociación Nacional de Magistrados de Chile; e Iván Saquicela, presidente de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador.


FUENTE: Consejo Nacional de la Judicatura del Ecuador (Quito), mediante boletín y fotos con firma de su Dirección Nacional de Comunicación, dependencia que los hizo llegar a REVISTA DE MANABÍ.