La planta de tratamiento de aguas residuales de Manta (2)

(FOTO referencial / GAD municipal Manta / Archivo RM) Una de las tantas reparaciones del alcantarillado sanitario colapsado en la Parroquia Los Esteros.

De cómo los desaciertos de administraciones municipales han llevado a la contaminación ambiental de la ciudad de Manta.

Joselías Sánchez Ramos, presidente de la Junta de Vecinos de la Zona Cero Tarqui de Manta. Manabí, Ecuador.
Joselías Sánchez Ramos.

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / 2021-09-18

HOLA mantenses. Artículo 2. El tema es el mismo. El desastre ecológico generado por el sistema de lagunas de oxidación que recibe las aguas residuales de 250.000 mantenses y las aguas industriales de sus factorías.

Referencias históricas

SOY PERIODISTA, educador e historiador. Considero a la historia como una ciencia que sirve para diseñar el futuro, observando el  presente que es el escenario de las experiencias del pasado. La historia sirve para generar ideas.

En un reciente artículo publicado en la Revista Científica Nature Briefing, el biólogo Paul Nurse destaca que, hoy más que nunca, “se necesitan ideas, incluso tentativas, junto con el reconocimiento de que las ideas cambiarán a medida que se acumulen los hechos y los argumentos.”

Con estas publicaciones se aspira a que, los expertos y técnicos de la EPAM, revisen sus conocimientos, generen nuevas ideas y construyan para el futuro. Si no construyen para el futuro, lo que construyan hoy se volverá obsoleto en muy poco tiempo.

Simple. Observen su entorno. En 1976 teníamos tres lagunas de oxidación para 50 mil habitantes. En 2021 tenemos más de 12 lagunas de oxidación para 250.000 habitantes. Durante 45 años, la misma idea para la descarga de las aguas residuales.

Parecería que somos sabios de la obsolescencia.

Década de los 70

En 1970 fui concejal de Manta. Tenía 25 años. La Autoridad Portuaria de Manta (APM) era la institución más dinámica y quería convertir a Manta en una ciudad – puerto. Entre las obras que emprendió estuvo el alcantarillado sanitario y pluvial de la pequeña ciudad de aproximados 50.000 habitantes.

Se discuten tres alternativas para la descarga de las aguas servidas: 1) Descarga submarina. 2) Planta de Tratamiento. 3) Lagunas de oxidación. En la APM se escogió la última, por costos y porque la población de Manta tardaría 20 años para superar los 100 habitantes. Se construyen tres lagunas de oxidación. En mi calidad de concejal participaba en dichas reuniones.

La de los 70 fue una década de dictaduras. Primero, Velasco Ibarra; luego, la dictadura militar. No solo destituyó a los concejales electos, sino que eliminó la autonomía de la APM. Las obras de infraestructura sanitaria quedaron inconclusas.

Desde Diario El Mercurio se observa el negro porvenir de la ciudad y se alientan los cambios. Primero, se renueva el directorio de la UNP, que se había vuelto obsoleta. Segundo, se convoca la participación ciudadana para reclamar sus obras fundamentales.

En 1974-1975 se conforma la Junta Cívica de Manta, en la que se aglutinan las fuerzas cívicas de la ciudad. Don Gil Delgado Pinto es designado presidente; Dr. César Acosta, vicepresidente; Joselías Sánchez, secretario; Pedro Balda, coordinador general del movimiento; Dr. Guillermo Proaño, Dr. Gonzalo Vera, Enrique Largacha, entre otros dirigentes.

Manta paraliza sus actividades. Reclama los fondos para continuar las obras sanitarias, la construcción del Hospital Rodríguez Zambrano, la autonomía universitaria con la creación de una universidad estatal y la carretera Manta – Quevedo, entre otras aspiraciones.

Acusados de sediciosos, se asalta las casas de aquellos líderes y se apresa a cinco de ellos. Se persigue a los otros. Las mujeres de Manta salen a las calles. Reclaman la libertad de sus dirigentes. Se logra la libertad y se asignan los fondos. Para 1976 están listas las tres lagunas de oxidación-

Década de los 80

El café declina su exportación. Se cierran las grandes piladoras. Se inicia la era del atún. Barcos industriales y procesadoras de enlatados.

Primero el puerto y el café, y ahora la pesca, dinamizan la economía de Manta. Miles de personas llegan desde todas partes. El agua desde Cazalagarto es insuficiente. El IEOS no autoriza la inversión en nuevas bombas para incrementar el caudal. El pueblo se levanta en 1984. Otra paralización cívica. El gobierno presta atención y se autoriza la contratación de Interbras.

La población que llega a Manta ocupa nuevos territorios; uno de ellos es Jocay y los sectores circundantes. Las riberas del Río Manta hacia Las Chacras. El consumo de agua aumenta. Las aguas residuales, también.

El fenómeno de El Niño desbordó las lagunas de oxidación. Las aguas servidas corren por el cauce del Río Manta. Sus riveras estaban pobladas. En el Barrio Jocay aparece un nuevo río. Los periodistas radiales lo llaman Río Burro.

Las playas de Tarqui se sedimentan y contaminan. El balneario está comprometido. Para fines de esta década, todas las miradas están en la playa de El Murciélago.

Década de los 90

Una década crítica para los servicios de agua potable y alcantarillado sanitario. Las cámaras de la producción se apoderan de la Empresa Municipal de Agua Potable (EMAPAM). Ahora se llama EAPAM.

A fines del siglo 20, un nuevo fenómeno de lluvias. La Niña destroza el sistema de alcantarillado sanitario de Tarqui. Las aguas servidas corren por sus calles, inundan las casas y la población afectada marcha sobre el Municipio. El Ing. Jorge Zambrano es el alcalde.

Eureka. Problema resuelto. Los tubos de aguas servidas se conectan a los cajones del sistema de aguas lluvias. Todo corre hacia la playa de Tarqui. El balneario es una gigantesca laguna de oxidación.

Desde las lagunas de oxidación se bombean las aguas servidas hacia el cauce del Río Manta. En el Barrio Jocay se conectan tubos de aguas servidas a los cajones de las aguas lluvias. Todo hacia el Río Manta y de allí a la playa de Tarqui. Continuará (Joselías, 2021-09-18)