EDITORIAL

Hemos iniciado el año nuevo 2022 con baterías recargadas para enfrentar sin desánimo los altibajos del periodo en curso. El horizonte, según quien lo mire, se muestra despejado o brumoso; pero las esperanzas de cada ser le impelen a ir en pos de las metas recién trazadas, con la disposición de avanzar pese a los obstáculos que pudieren surgir en el camino.

Sin embargo, como entre tantas ilusiones de mejores días futuros no falta quien sienta desconcierto, recurrimos a una cita bíblica que en estos casos calza como anillo al dedo: “Según sea tu fe, así serán las cosas que te sucederán”. Y su origen bíblico no la circunscribe exclusivamente al ámbito del cristianismo y las religiones, porque la fe es indispensable para lograr cualquier propósito de vida.

Desde luego que en el transcurso de la existencia humana nunca faltarán momentos difíciles y hasta trágicos. Recordemos que el calendario es una invención humana para organizar nuestra vida social civilizada, mas no un hecho intrínseco del funcionamiento natural del universo; de modo que el paso de un año a otro, per se, no asegura que en el nuevo dejen de ocurrir sucesos similares o peores que aquellos ocurridos en el anterior. La fe actúa para que nuestros propósitos se hagan realidad a pesar de las desventuras.

Dicho lo anterior, REVISTA DE MANABÍ hace votos por que, durante el año nuevo, nuestro Sumo Hacedor fortalezca la fe de cada uno de todos los seres vivientes en la Tierra, de tal manera que permita hacer efectivos sus anhelos correspondientes y colmar de bienaventuranzas nuestras vidas.

José Risco Intriago,

editor – director.