En la provincia de Manabí (noroeste de Ecuador), donde con frecuencia la falta de cuidado sanitario en algún establecimiento dedicado a prestar servicios de salud lleva a su clausura, es destacable que surjan dos consultorios médicos (uno junto al otro) con una prolijidad aséptica impresionante.

Se hallan en la ciudad de Chone, cabecera de un territorio municipal pródigo en agricultura y ganadería, y son gestionados por la iniciativa particular de dos jóvenes hermanos, nativos de aquel municipio y formados como médicos por la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM): Pierina (médico general) y Jacinto (médico odontólogo) Zambrano Manzaba.

Los dos han adquirido experiencia laboral durante el ejercicio del “año rural” obligatorio para todo nuevo médico ecuatoriano y que ellos han cumplido. La una, en la zona Bramadora del Cantón El Carmen; y, el otro, en una comunidad del Cantón Orellana, provincia de igual nombre en la Amazonía del Ecuador. Recientemente han adquirido más conocimientos y experticias ayudando a médicos con vasta experiencia profesional en la ciudad de Chone.

Hasta hoy, el resultado de su desempeño profesional es satisfactorio para los pacientes a los que han tratado y para sus mentores y tutores.

Con el apoyo económico de sus padres, Ángel Exipión Zambrano Risco (abogado) y Letty Beatriz Manzaba Intriago (maestra), han acondicionado sus respectivos consultorios en la planta baja del edificio paterno situado en una esquina formada por las Calles Salinas y 24 de Julio. El servicio conjunto se llama “Atención Global en Salud, Centro Médico & Odontológico”.

La salita de espera. / FOTO: RM

Lo han hecho de modo prolijo y con buen gusto, cuidando la funcionalidad profesional apoyada en tecnología moderna y en un ambiente saludable, como corresponde a la misión ocupacional que ellos han escogido para el sustento de sus vidas.

Para comenzar, el edificio donde se hallan está muy bien mantenido y resalta el aspecto de salubridad del soportal y sus gradas, así como en el muro de cerca y las puertas que permiten utilizar el garaje. Además de los escalones, para subir al soportal hay rampas expresamente construidas a fin de facilitar la movilidad de pacientes discapacitados.

En el patio se ha construido una caseta, con las debidas seguridades sanitarias, para almacenar los desechos del trabajo médico hasta que sean recogidos por el camión público dedicado a estos menesteres.

La pared baja externa del edificio ha sido cubierta con cerámica de color gris claro y sutiles venas oscuras, igual que el friso de las paredes internas de los dos consultorios, ajustándose a las normas oficiales de salubridad. La pulcritud y estética del cielo raso se ha resuelto con Gypsum pintado de blanco, con un resalte tipo marco decorativo perfilado con un cordón de iluminación LED, continua y tenue.

El piso de las consultas es de cerámica antideslizante, de la misma coloración del friso. Y en el cubículo destinado al servicio higiénico también se observa el prolijo cuidado estético y salubrista de los otros espacios.

Muebles e instrumental

La doctora Pierina Zambrano Manzaba en su consulta. / FOTO: RM

La consulta de medicina general dispone de un escritorio y la silla donde atiende la doctora, y enfrente hay dos sillas más para paciente y acompañante. En la esquina opuesta resalta una camilla para observar a los pacientes y una ‘bandeja pediátrica’. Además del instrumental indispensable para un buen ejercicio médico y los recipientes especiales para desechos.

La consulta odontológica es, por su naturaleza, la más equipada. Tiene el sillón dental con todas sus prestaciones básicas actualizadas y con instrumental más moderno y accesorios de última generación. Ejemplos: funcionalidad expresa para personas discapacitadas, dispensador de agua para enjuague bucal, pedal de mando a todas las funcionalidades del sillón, y una pantalla con luces de diferentes intensidades y direcciones.

A más de eso, esta consulta dispone de equipamiento electrónico para limpieza y esterilización del instrumental, así como de un dispositivo electrónico para observación de radiografías.

Demostración de cómo el sillón dental permite atención personalizada para personas que son movilizadas en sillas rodantes.

Esfuerzo digno de confianza

Montar un lugar de trabajo como este conlleva un gran esfuerzo personal de sus autores, que demuestran así ser poseedores de una conciencia clara de que los servicios de salud necesitan estar a la altura de su objetivo. No puede ofrecerse salud en ambientes insalubres, incómodos y anti funcionales.

Bien merecen los dos, Pierina y Jacinto, la confianza pública de la ciudadanía de Chone, llegando hasta ellos para utilizar sus servicios e impulsarlos a mejorar constantemente todas sus prestaciones.

AUTOR: José Risco Intriago.

100 años de Manta (1922 – 2022).