Más de 11 mil fueron observadas en la Playa San Lorenzo de Manta (Ecuador), cuando abandonaban su nido en la playa para dirigirse a su hábitat permanente dentro del océano.

Este contenido es parte de REVISTA DE MANABÍ

La observación la hizo en estos días el Ministerio de Ambiente, descubriendo que hay en esa playa un incremento del 30 % de tortugas marinas desovantes, en comparación con lo observado y registrado en el año 2021.

En el año 2022, durante los monitoreos que hacen los guardaparques en el Refugio de Vida Silvestre Marino Costera Pacoche, se reportó el nacimiento de 11.580 tortugas marinas de las especies Golfina (Lepidochelys olivacea) y verde (Chelonia mydas) en las playas de San Lorenzo, La Botada y Ligüiqui del Cantón Manta, provincia de Manabí.

El personal del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), identificó los datos que corresponde a un total de 394 nidos de tortugas marinas de ambas especies, de las cuales hasta la presente han eclosionado 234 nidos. Se prevé que los neonatos de 160 nidos pendientes saldrán entre enero a febrero de 2023.

FOTO: MAATE / Manabí

Con este registro se monitorea y levanta información sobre el número de anidaciones, especies, tipo de huellas, cantidad de huevos que depositan, el tiempo que tarda una tortuga desde que pone los huevos hasta que regresa al mar, entre otros.

Yeriel Zambrano, directora de la zonal 4 de esa cartera de Estado, señaló quelas tortugas, al nacer, se abren paso rumbo al mar; salen frágiles y temerosas, del nido que durante 60 días las resguardó bajo la arena.

Toda esta serie de datos recopilados constituyen la base para continuar con los temas de conservación y para iniciar otros programas, como son marcaje, relaciones temperatura-sexo, mortalidad, o anomalías en los neonatos y en embriones de estos ejemplares”.

Los esfuerzos gubernamentales por la conservación han permitido sensibilizar en educación ambiental a los habitantes de la zona. Así mismo, se ha socializado con los turistas que visitan las playas, acerca de las amenazas a las que se enfrentan estos reptiles emblemáticos y las causas que han puesto en riesgo a sus poblaciones.

FOTO: MAATE / Manabí

En el proceso de anidación, los guardaparques colocan una malla protectora y sobre ella la señalética que corresponde para mantener los nidos a salvo de las amenazas externas.

Los habitantes de la localidad colaboran para, junto a los guardaparques, cuidar los nidos y monitorearlos constantemente, llevando control y estadísticas de peso y talla de las tortugas.

Desde el año 2012, el MAATE puso en práctica el Proyecto de Conservación de Tortugas Marinas, que tiene por objetivo promover la supervivencia de los quelonios, mediante el establecimiento de una metodología de trabajo adecuado para el manejo y conservación de las especies que anidan en las playas del área protegida y su zona de influencia.

FUENTE: Boletín emitido y enviado por la Dirección de Comunicación Social del MAATE, zonal 4 en la provincia de Manabí.