Sigue a continuación un nuevo artículo con orientación sexual a cargo de una experta sexóloga que, semana tras semana, divulga sus conocimientos a través de REVISTA DE MANABÍ. Merece ser tomado en cuenta, para disipar las dudas que suelen surgir en los momentos de intimidad.

Autora: Lissette Crofford Vera*, MSc
<Los egipcios creían que la lechuga potenciaba el deseo y la energía sexual. Lo asociaban con Min, dios de la fertilidad. Posteriormente, Pitágoras lo asoció con una disminución de la libido.>
El término afrodisíaco se deriva de la diosa Afrodita, diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Se define como cualquier sustancia o alimento que estimule el deseo sexual.
Productos, como frutos secos, chocolate, ostras, canela, ginseng, la maca negra estimulan el deseo sexual, haciendo que la excitación persista por más tiempo. ¿Pero qué tan cierto es esto?
Un estudio “sobre los alimentos denominados afrodisíacos”, publicado en la Revista Cubana Alimentaria Nutricional, 2009, analizó la función nutricional de productos como mariscos (ostras, camarón, langosta); vegetales (jengibre, tomates); chocolate negro y miel de abeja; en los que no distinguieron diferencias nutricionales significativas. Es decir, los afrodisíacos no presentan mayor contenido de nutrientes que los diferencien de otros alimento comunes.
La OMS/OPS no reconocen ni avalan a ningún alimento como afrodisiaco.
Asimismo, especialistas indicaron que los afrodisíacos actúan como <efecto placebo> y de autosugestión en el individuo, pues han surgido a través de la historia diferentes creencias de que existen bebidas o comidas que estimulan la libido.
El deseo sexual empieza en la mente. El cerebro es el lugar donde las fantasías, emociones y estímulos sensoriales activan las neuronas, liberando dopamina y oxitocina. Es consecuencia de un equilibrio entre factores biológicos, psicológicos y sociales, que acoplados entre sí desencadenan una respuesta sexual.
Sin embargo, los sexólogos somos determinantes al indicar que no existen pruebas contundentes de que haya algún afrodisíaco que estimule el deseo sexual; pero sí consideramos que el efecto placebo que genera en las personas las predispone a un encuentro sexual.
<Saber que estás consumiendo algún alimento con propósito sensual predispone a tu mente (antes del primer bocado), activando las fantasías y preparando a tu cuerpo para el encuentro sexual.>
En la época isabelina (siglos XVI-XVII), las ciruelas cocidas eran reconocidas como afrodisíacos, que las servían gratis en los prostíbulos.
En cuanto al aspecto nutricional, se ha descubierto científicamente que la dieta mediterránea, cetogénica o dieta keto, ha mostrado en varones que eleva la testosterona libre y favorece la autopercepción del deseo sexual. Se debe a la reducción de la insulina circulante, que disminuye la SHBG (hormona globulina transportadora de hormonas sexuales), incrementado la fracción de la testosterona.
En contraste, la dieta ultra procesada (rica en azúcares, grasas trans o productos refinados) se asocia con el aumento de disfunciones sexuales, fatiga crónica y desequilibrio metabólico; y acompañada de estrés y sedentarismo deteriora la autopercepción corporal y motivación.
Por tanto, se concluye:
Los alimentos afrodisíacos carecen de estimulación directa para aumentar el deseo sexual. No obstante, genera gran impacto como resultado de autosugestión y efecto placebo. El verdadero efecto afrodisíaco radica en la mente, siendo el único catalizador psicológico comprobado, más que un alimento.
Referencias
Garces Espinoza, L., Yoldi Borzhetskaia, T., & Ledesma Rivero, L. (2009). Sobre los alimentos afrodisiacos. Revista Cubana de alimnetacion y nutricion , 178-376.
Msc, D. M. (11 de 2029). Afrodisiaco ?mito o realidad? Obtenido de https://institutoeuropeo.es/los-afrodisiacos-mito-o-realidad/
Naranjo, D. R. (2025). La influencia de la alimentación y los factores psicologicos en el deseo sexual. Facultad de Psicolgia, 1-25.
* Lissette Crofford Vera, obstetra por la Universidad de Guayaquil y magister en sexología por la Universidad de Cuenca (Azuay). Trabaja en el área de Obstetricia del Hospital Rodríguez Zambrano de Manta. Fue docente de la carrera Técnico en Atención Primaria de Salud en Guayaquil y se inició como obstetra profesional en el Hospital Divina Providencia de San Lorenzo, Esmeraldas. Tiene formación de post grado en especialidades de medicina sexual y técnicas de sexología; sexualidad en la tercera edad; erotismo y estímulos sexuales; educación sexual y neurobiología del amor; terapia en pareja; y psicoterapia sexual y de pareja. Medio de contacto: doc25.liss@gmail.com
