Después de permanecer cerrada al tránsito público durante 7 meses, desde el terremoto del 16 de abril, la devastada zona comercial de Tarqui es reabierta por disposición del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal de Manta, pese a que los delegados de las Fuerzas Armadas se opusieron en virtud de los riesgos que todavía hay en el lugar, carente de agua potable y alcantarillado, y con edificios semidestruidos que necesitan reparación.

El COE tomó esta decisión al finalizar su reunión extraordinaria de hoy, lunes 14 de noviembre, realizada en Playita Mía, contigua a la zona devastada, en presencia de dueños de inmuebles y negocios de Tarqui. Lo que hizo fue ratificar una decisión suya de hace pocos días, detenida por las observaciones de los militares a cuyo cargo se halla la seguridad pública en aquella zona.

El comandante Freddy Endara, en representación de las Fuerzas Armadas, mantuvo su pedido de que aún no es conveniente reabrir al tránsito público la zona aludida, en consideración de que no existen las condiciones de seguridad necesarias, porque allí se realizan trabajos de alcantarillado, derrocamientos y otras actividades concernientes a la rehabilitación del sitio.

El apremio de reabrir la zona

El alcalde Jorge Zambrano, presidente del COE, recordó a los representantes de las distintas mesas técnicas de la entidad, que esta resolución del organismo se tomó cuando se estaba concluyendo la fase de demolición de las edificaciones totalmente colapsadas, y bajo la necesidad de que se agilite la siguiente fase que es la de reconstrucción, puesto que los protocolos impiden dar permisos para reconstrucción de edificaciones dentro del perímetro de la Zona Cero, que estaba vallado.

Añadió que más allá del clamor ciudadano por la reapertura, está también la imperiosa necesidad de que, tanto las empresas que trabajan en la reconstrucción de redes de agua, alcantarillado y electricidad, así como las personas que hacen reconstrucciones privadas, tengan acceso libre al área.

Orley Macías, representante de la mesa 3 de Estructuras, dijo que el 16 de septiembre terminaron con las demoliciones en la Zona Cero y que ahora el Ministerio de Transportes y Obras Públicas se encuentra colaborando con las acciones de remoción de escombros de las vías. Observó que los edificios apuntalados, que aún se observan en la Zona Cero, son aquellos que después de haber sido inspeccionados y evaluados por el MIDUVI están pendientes de reconstrucción.

Sara Delgado, directora municipal de Obras Públicas, precisó que en Manta se han demolido completamente 2.665 edificaciones, y de ellas, aproximadamente 600 en la Zona Cero. Este proceso se cerró en septiembre, pero los escombros que ahora se aprecian en la ciudad son producto de derrocamientos parciales.

John Vera, representante del grupo de perjudicados de Tarqui, pidió que se mantenga la decisión del COE de reabrir al tránsito general el sitio de la devastación, pues luego de casi 7 meses para ellos es prioritario regresar a sus viviendas y negocios con el afán de rehabilitarlos.

Continuará la presencia extraordinaria de militares y policías

Una vez retiradas las vallas que impedían el paso del público a la zona devastada, y dado que el Estado de Excepción tras el terremoto continúa vigente en Manabí y Esmeraldas, las Fuerzas Armadas y la Policía nacional siguen siendo garantes del orden y la seguridad pública en el área y en todo el cantón, con todas las implicaciones que la excepción determina.

Por otro lado, tanto los moradores como los demás ciudadanos que transiten por el sector, deberán comprender que se realizarán procedimientos de colocación de cintas de seguridad o vallas en los lugares puntuales donde se estén realizando trabajos, precautelando así la seguridad de todas las personas.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social del GAD cantonal de Manta, mediante boletín informativo con firma de su director, periodista Antonio Cedeño Cedeño.- MANTA, 14 de noviembre de 2016.