Hay un premio con más de 10 mil dólares en dinero efectivo para la tripulación del barco atunero que pruebe los mejores artes para pescar sin causar daño a las especies ni a su hábitat natural.

La iniciativa es de Tunacons, organización privada de las empresas pesqueras atuneras del Ecuador, y se enmarca en los acuerdos internacionales que procuran la conservación de la vida marina mediante sistemas de pesca amigables con la naturaleza.

De esta manera se promueve el uso de dispositivos biodegradables (“plantados”, o FAD por sus siglas en inglés) en las pesquerías de atún con red de cerco. Es un tema relevante y de interés común para todas las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera Atuneras. Los “plantados” son objetos flotantes utilizados por los pescadores para atraer atunes y facilitar su captura.

La Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), mediante resolución C- 16- 01, impulsa a los países miembros para que se desarrollen procesos de pruebas de “plantados no enmallantes (sin mallas)” y biodegradables, ahora denominados “NED”, con la finalidad de reducir algunos impactos en el ecosistema marino. Recientemente, en la resolución CIAT C-17- 02 se determinó ya el uso obligatorio de esos objetos en toda la flota de la OPO (Organización Pesquera del Pacífico Oriental) a partir de enero de 2019.

Aprovechando el “Taller de Fortalecimiento de Capacidades” dictado por el equipo de Tunacons a los tripulantes que pararon labores en el presente periodo de veda, se discutieron los avances logrados por las diversas iniciativas que se realizan en los océanos Pacifico oriental, Atlántico e Índico por parte de los equipos científicos de CIAT, ISSF, Azti Tecnalia, OPAGAC y Tunacons para conseguir la fórmula del “EcoFAD” ideal.

Allí se tomó la decisión de incentivar la participación de los capitanes de barcos pesqueros para probar sus propios prototipos de “plantados” a través del lanzamiento de un concurso que brinde lineamientos a seguir, como las “Reglas del Juego”. El incentivo sobrepasa los diez mil dólares y se espera que la tripulación trabaje en equipo junto a su capitán.

La idea es que cada “plantado” concursante solo tenga una duración de entre 6 meses y 1 año, con el afán de evitar que la llegada no premeditada de uno de ellos a una isla o área protegida cause impactos negativos en los ecosistemas marinos. De esta forma, si aquello llegase a suceder, el “plantado” no demorará en degradarse y desaparecer, contribuyendo a mantener un ecosistema saludable y libre de desechos contaminantes.

Los capitanes ya empezaron el concurso y han inscrito su respectivo prototipo. Las empresas dueñas de los barcos pidieron los materiales, se ensamblaron y se encuentran a bordo para las pruebas correspondientes. Estos experimentos serán monitoreados por el equipo técnico de Tunacons y los jefes de flota, para verificar que cada uno cumpla con los objetivos planteados.

FUENTE: Boletín informativo y fotos, con firma de Mayi Zambrano V., comunicadora de Tunacons.
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