Darío Suárez Silva, el escultor ecuatoriano que convierte el hierro desechado en piezas de galería

Escrito por Samantha Jijón Gagliardo (@SamiGagli)

Todos nos expresamos de distintas maneras. Poder conocer la forma que otras personas han escogido para manifestar sus ideas creativas, nos permite admirar las destrezas que el ser humano puede desarrollar, convirtiendo muchas de ellas en fascinantes obras de arte. 

Apartando un poco los lienzos, los óleos y los acrílicos, el escultor y diseñador sobre hierro reciclado, Darío Suárez Silva, decidió en el año 1999 no seguir el arte tradicional. Dejándose llevar por la curiosidad, comenzó a aprender sobre la escultura de hierro reciclado. Inició a trabajarlo de forma autodidacta, creando técnicas que le permitieran expresar su imaginación a través del hierro.

Con más de 20 años de experiencia, la carrera de Darío no ha sido nada fácil. Manifiesta que una de las cosas más complicadas de su oficio es que la gente pueda reconocer su trabajo y poder vivir de sus piezas de arte. Pero algo que lo ayudó mucho fue apoyarse en la astucia y la destreza para crear cosas inimaginables, que con esfuerzo, paciencia y dedicación le han permitido cosechar los frutos de su trabajo. 

En cuanto a los diseños y la parte creativa, es bastante lo que se puede realizar con hierro reciclado. Para Darío todo nace del querer realizar algo, llegando así a tomar forma -poco a poco- lo que será su futura obra. Cada nuevo retrato le lleva un tiempo de entre 15 a 30 días. 

El Chavo del Ocho. Autor: Darío Suárez Silva.

Entre algunos de los retratos que ha podido realizar a lo largo de su carrera como escultor, están celebridades de la industria musical, como: Michael Jackson, Gene Simmons, Amy Winehouse, John Lennon; y también algunos personajes históricos, como El Chavo del 8, Charles Chaplin, el papa Francisco, etc.

Según lo que algunas personas podríamos llegar a pensar, para el escultor ecuatoriano no es nada difícil conseguir el hierro reciclado que se convertirá en su próxima pieza de arte. Él se da su tiempo para visitar los centros de acopio donde se recicla la chatarra y así poder comprar lo que necesita. También suele recibir donaciones de parte de su familia y amigos, que le aportan materiales que ya no serán usados por ellos. Sus esculturas ya han estado en algunos países de Latinoamérica y también en algunas ciudades de Estados Unidos. 

“Lo que todo artista desea es que sus obras puedan ser vendidas alrededor del mundo” (…) Quizás con el tiempo y el trabajo pueda estar en alguna galería o museo famoso. No es una meta inmediata que deseo realizar. Los aires de fama no vienen por mi lado, es algo efímero”. 

Pues ya sabemos que el arte puede ser creado con distintos materiales. Lo que a simple vista se puede observar como chatarra, para Darío es una herramienta de creatividad y expresión, cuyas posibilidades son grandes para seguir realizando obras en diferentes ambientes. 

Salir un poco de lo que comúnmente conocemos como artístico es también un avance cultural que mejora nuestra sociedad, mereciendo toda nuestra admiración y apoyo por lo que Darío ha logrado representar en Ecuador y en el mundo. 

FOTO DE CABECERA: Escultor Darío Suárez Silva (Fotos bajadas del perfil del artista en Instagram).
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