La sede del gigante automotriz es un complejo de edificios de 5,4 millones de pies cuadrados, una extensión de superficie donde trabajan 15.000 empleados, solo superada por el Pentágono.

Por David Ramírez*

NUEVA YORK. – El grupo automotriz Fiat Chrysler (FCA) celebró recientemente What’s New, el evento anual para revelar los modelos que saldrán al mercado en el 2020. Pero esta vez quiso ir más allá y mostró por primera vez todo lo que acontece casa adentro en su sede en Auburn Hills, Michigan, un complejo donde se encuentra su Centro Tecnológico de Chrysler (CTC).

Los periodistas invitados no solo pudimos conocer de primera mano las últimas innovaciones tecnológicas y el complejo proceso de desarrollo de sus vehículos, desde las fases de investigación, conceptualización hasta la ejecución final, sino también tuvimos la oportunidad de conducir los vehículos a través de las diferentes pistas de pruebas.

“La filosofía de FCA es buscar la excelencia y en ese empeño hacemos especial énfasis en la transparencia”, dijo Ariel Gavilán, jefe de Comunicaciones Internacionales.
Este ejecutivo fue el responsable de promover nuestra visita a los cuarteles generales, donde trabajan 15.000 empleados, un complejo de edificios de 5,4 millones de pies cuadrados, una extensión de superficie solo superada por el Pentágono.

Los periodistas invitados a conocer el Centro Tecnológico Chrysler. En el extremo izquierdo (de pie) está David Ramírez, autor del reportaje.

Antes de su inauguración a comienzos de los años 90, los empleados de Chrysler se repartían en 20 instalaciones diferentes en el área metropolitana de Detroit. En el CTC trabajan profesionales de distintos ámbitos en el diseño, concepción y desarrollo de los productos.

En estas instalaciones están los laboratorios que proporcionan un nivel de precisión científica imposible de alcanzar en pruebas en carretera abierta y ayudan a reducir el tiempo y los costos de producción.

El túnel de viento

Entre estos espacios donde se prueban los prototipos, quizá el más importante es el túnel de viento, el más avanzado de su género en Estados Unidos y a nivel global en la industria. El túnel es capaz de empujar aire a más de 160 mph, el mismo que al estar localizado adjunto a los centros de diseño y manufactura, permite a los técnicos hacer los cambios aerodinámicos necesarios de forma más ágil.

El ingeniero Peter Milosavleski, quien estuvo a la cabeza del desarrollo de la Jeep Gladiator, hizo una demostración a los periodistas de cómo opera el túnel de viento en el perfeccionamiento aerodinámico de los vehículos, proceso que parte con modelos a escala hechos en plastilina, hasta llegar al prototipo en tamaño real.

El complejo cuenta además con un laboratorio de emisiones, un centro de pruebas para trenes motrices, un laboratorio de Ruido, Vibración y Dureza (NVH); una instalación de compatibilidad electromagnética y un centro de pruebas bajo condiciones de lluvia y nieve con un vanguardista dinamómetro 4×4 capaz de trabajar a temperaturas de -40 °F y con vientos simulados de hasta 100 mph.

Modelo de diversidad

Para la Fiat Chrysler, la diversidad del conglomerado humano que mueve la empresa no solo es un concepto que busca ajustarse al marketing para buscar resultados cuantitativos. En este aspecto, el grupo FCA afirma que el talento que contrata y trabaja con ellos refleja claramente la conformación étnica del país, donde las estadísticas de crecimientos mostradas por los censos de población, dan a las minorías cada vez más espacio y allí los hispanos tienen un rol protagónico.
Esto lo pudimos confirmar en uno de los conversatorios que se organizaron, donde compartimos con varios ejecutivos, en su mayoría jóvenes, que están en la primera línea de las decisiones más cruciales de la FCA.

Emilio Feliciano, Chris Benjamín y Vince Galante.

Ese es el caso de Emilio Feliciano, Jorge Luis Lares, Mary Ann Capó, Juan Torres, Ludwin Cruz y Humberto Chaparro.

Latino es el cerebro tras la Chrysler Portal

El ingeniero Emilio Feliciano es el diseñador principal que desarrolló, desde las fases de investigación y narrativa visual hasta la conceptualización avanzada y la ejecución del Chrysler Portal, vehículo ideado para los millennials (nacidos entre 1980 y 2000) que son conocedores de tecnología, conscientes del medioambiente y de los costos.

El modelo millenials Chrysler Portal.

“El Chrysler Portal está respaldado por una investigación significativa sobre la generación millenial, que han definido claramente que desean un vehículo que crezca con ellos mientras experimentan cambios en la vida”, explicó Feliciano, de padres inmigrantes guatemaltecos.

El diseñador amplió que en el Chrysler Portal, se han priorizado los espacios y el confort. La idea es que quien lo conduzca tenga la sensación de libertad y a la vez de seguridad.

Si algo se respira en los amplios pasillos de la FCA, es el mosaico de razas y culturas que, juntas, pintan el dinámico escenario de la nación de hoy en día.

* David Ramírez, es un periodista manabita, editor en El Diario de Nueva York.