Técnicos de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), con ayuda de maquinaria pesada, trabajan en las respectivas excavaciones para reemplazar el tramo del colector de aguas servidas ubicado al frente de la tienda Gran Akí (al pie del puente elevado sobre el Río Manta).

Este cambio, según la EPAM, acabará en forma definitiva con los frecuentes reboses de aguas sucias y malolientes que terminan en la muy transitada Avenida 4 de Noviembre.

La obra, que está a cargo de la compañía H&H, comprende el cambio de 25 metros de tubería de PVC por hormigón armado, trabajo que es ejecutado a merced de la declaración del estado emergencia del sistema de alcantarillado sanitario y pluvial de la ciudad.

El hueco donde se hace la reconstrucción.

Para proteger la integridad física de los obreros, en las excavaciones se colocan tablestacas, estructura metálica que permite contener la tierra. La zona tiene un alto nivel freático.

En el sitio laboran 20 personas, entre técnicos, obreros, operadores, topógrafos y albañiles. A ellos se suman nuevamente los buzos, que ahora taponarán la tubería para facilitar la labor de los técnicos y los obreros.

Se debe culminar la obra en 20 días, si no se presentan otras novedades. 

Debido a estos trabajos se cerró la Calle J-1 (donde se halla el problema), desde su empalme con la Avenida 24 de Mayo (al otro lado del río) hasta la Calle Venezuela, por lo que el tráfico vehicular debe desviarse por la Calle J-4.

FUENTE: Epam (Manta), mediante boletín y fotos con firma de Gabriel Pazmiño Zambrano, gerente (e) de Comunicación.