Derroche de color y civismo de ecuatorianos en Nueva York

Representación de la "Chola Cuencana" de Ecuador.

Recelosos de las redadas antiinmigración del Gobierno Federal, los compatriotas en la Gran Manzana conmemoran anticipadamente el día de la independencia política de su país.

David Ramírez*

NUEVA YORK.- Bajo un cielo azul límpido, el sol en todo su esplendor y con temperaturas que bordearon los 90º Fahrenheit, los ecuatorianos se vistieron de fiesta este domingo (4 de agosto del 2019), para con cánticos y el grito de ¡Viva Ecuador! mostrar su gran riqueza y diversidad cultural.

Por casi cuatro horas Northern Boulevard fue el escenario para acoger el Desfile Ecuatoriano de Nueva York que, en su 37ma edición, es uno de los más antiguos de la comunidad hispana en Nueva York.

“Decimos presente, hermanados y con el mejor espíritu cívico para honrar a nuestra patria en sus celebraciones de independencia”, dijo Oswaldo Guzmán, al dar inicio al evento.

Algunos funcionarios elegidos de Queens y de la Ciudad se unieron para felicitar a la comunidad en el evento, donde el concejal de ascendencia ecuatoriana, Francisco Moya, fue el Gran Mariscal.

“Es un día de gran significado para nosotros como inmigrantes. Si bien vivimos lejos de nuestro país, el desfile nos acerca y también le muestra al resto de comunidades de Nueva York quienes somos”, dijo Felipe Zapata, originario de Cuenca y residente en Brooklyn.

Como es tradicional, las reinas de varias ciudades ecuatorianas estuvieron como invitadas en la celebración. De igual forma, la imagen de la ‘Virgen de la Nube’ tuvo nuevamente protagonismo en el desfile. Venerada por la comunidad de Azogues en Nueva York, la Virgen se ha ido de a poco consolidando como la ‘Patrona de los Inmigrantes Ecuatorianos’ en la Gran Manzana.

Para Cecilia Toapanta, que vive en Jackson Heights y emigró desde Azogues, en el austro del Ecuador, “tenemos mucho orgullo de nuestras raíces. El desfile nos reivindica como lo que somos, gente de trabajo”.

Pese a la masiva participación de las organizaciones y clubes que se esmeraron en presentar coloridas comparsas y carrozas, la asistencia no fue tan numerosa como en años anteriores.

“La gente tiene recelo, prefiere no salir y quedarse en sus casas. Usted sabe, ‘La Migra’ anda haciendo redadas, dijo Esperanza Zuquillo, una vecina de Corona, Queens, y procedente de Ambato.

En efecto, más de uno evitó dar declaraciones y reconocieron tener temor.

La gran cantidad de carrozas de bufetes de abogados, que utilizan el desfile como vitrina para promover sus servicios en inmigración, también es un termómetro que mide hasta qué punto hay demanda sobre el tema.

“Aportamos con trabajo a este país y por eso pedimos al presidente Trump sensibilidad y para las deportaciones”, dijo el manabita Octavio López, que vino desde Jersey City con su familia para disfrutar el desfile.

* David Ramírez es un periodista manabita que hace país en Nueva York como editor de El Diario, el periódico en español más antiguo de los Estados Unidos. Las fotografías incluidas también son autoría de Ramírez.