Quién necesita la Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO)

Una perfumería de Portoviejo fue clausurada temporalmente por vender cosméticos sin la NSO.

En el Ecuador hay muchas leyes que la mayoría de sus habitantes desconocen, ya sea porque son nuevas o por el uso infrecuente de ellas. El Estado, que las diseña y pone en vigencia, carece de una metodología y de unos medios suficientes y eficaces para divulgarlas hasta el punto de que todos sepan de su existencia imperativa e inevitable.

Toda ley lleva implícitos derechos y deberes, pero su desconocimiento conduce a incumplirlas: no se aprovechan los derechos y se cae fácilmente en penas causadas por la ignorancia. Prueba de esto es lo que acaba de sucederle a quien ejerce dominio sobre una perfumería situada en el centro de la ciudad de Portoviejo. La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) le impuso clausura temporal a causa de vender “productos cosméticos que no contaban con la respectiva Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO).” 

Para actuar de esa manera, la Arcsa echó mano al Art. 137 de la Ley Orgánica de Salud, que establece: “(…) están sujetos a la obtención de notificación sanitaria previamente a su comercialización, los alimentos procesados, aditivos alimentarios, cosméticos, productos higiénicos, productos nutracéuticos (NdR: Medicinas fabricadas con ingredientes alimenticios), productos homeopáticos, plaguicidas para uso doméstico e industrial, y otros productos de uso y consumo humano definidos por la Autoridad Sanitaria Nacional, fabricados en el territorio nacional o en el exterior, para su importación, comercialización y expendio”.

La NSO es una especie de autorización legal para fabricar y vender los productos citados en el artículo precedente, en cuyas etiquetas debe hacerse constar claramente el cumplimiento de esta norma. Es, pues, un requisito legal obligatorio para los productores; y, los que venden esos productos, tienen que verificarlo para no contrariar la ley ni ser víctimas de sanciones. 

Hay que advertir, sin embargo, que muchas leyes son violentadas a propósito debido a su poca claridad y al exceso de trámites y costos para su aplicación, haciendo que infringirlas sea más fácil y rentable para quien se percata de esto y tiene los arrestos necesarios para actuar en contravención.

FUENTE: Arcsa (Portoviejo) contribuyó con un boletín sobre la clausura de la perfumería y el artículo legal citado.
Anuncios