Por Pedro Pablo Jijón Ochoa*

Empieza el mes de septiembre y el aire huele a perfume floral y sabe a dulce en las zonas de bosque seco del Ecuador. Pequeños árboles de ramas retorcidas, con aspecto surrealista, empiezan a vestirse de verdor intenso que con el pasar de las semanas se tornará de colores rojizos. Es el fruto del árbol de ciruelo, la ciruela, o como se la conoce entre los hombres y mujeres del campo: cirgüela.

La ciruela en un fruto pequeño de una sola semilla, cuya piel y pulpa poseen un color intenso según la variedad, que normalmente es amarillo y rojo; su pulpa, consistente y jugosa, de agradable sabor dulce, contiene alta cantidad de fibra, vitamina C, vitamina K, potasio y sorbitol, entre otros componentes. Es un cultivo estacional que empieza en el mes de septiembre hasta mediados de noviembre. Mueve de manera dinámica la economía de las zonas donde se siembra y cosecha.

La Comuna Petrillo es una de las zonas cercanas a la cuidad de Guayaquil, en Ecuador, a unos 30 minutos; pintoresca población agrícola al filo del carretero, y a sus espaldas el Río Daule, eje de esta comuna, en donde uno de sus rubros de producción es precisamente la ciruela. En esta población se acopia y comercializa toda la producción del sector.

Nos llamó la atención y el deseo de analizar este producto por considerar que se pueda dar agregación de valor, mejorar la economía de las UPA (Unidad de Producción Agropecuaria) y como oportunidad comercial para las organizaciones de EPS (Economía Popular Solidaria).

Al inicio del mes de septiembre, y durante todo el tiempo de cosecha, se pueden ver en Petrillo a comerciantes de otros sectores del país comprando este producto y embarcándolo en sus respectivos camiones, desatando la cadena comercial y la actividad de intermediación muchas veces tóxica, en donde el comerciante impone precios y el productor es quien menos gana. La compra va desde el fruto verde, de gran demanda para ser consumido con sal, alcanzando valores de cincuenta dólares (50 USD) la gaveta de 70 lb. Para luego ir declinando, con al paso de las semanas y con los picos altos de producción, a irrisorios valores de un dólar (1 USD) la gaveta de 70 lb.

Conversaba este tema con la Dra. Grace Paye, importante lideresa agropecuaria y política de Petrillo, quien me decía que, para contrarrestar este vacío comercial, en el año 1992 ella organizó la primera Feria de la Ciruela, que desde ese año atrae a gran cantidad de turistas de todo el país a esta pequeña población. Me comentaba también que existe una organización llamada Asociación de Productores de Ciruela de la Comuna Petrillo y que cada año a fines del mes de octubre la Feria de la Ciruela premia al mejor plato, mejor postre, mejor bebida, además de comercializar productos como mermelada de ciruela entre los turistas.

Considero que la producción del sector y la organización gremial ya están dadas, solo falta el enfoque comercial a mayor escala. Ejemplo: cuando el pico alto de producción coincida con el declive de precios, sería conveniente trocar la producción a elaboración de jugo en botellas plásticas de 500 cc, muy demandadas en la ciudad de Guayaquil o al paso de turistas por Petrillo, debido a las altas temperaturas de la costa ecuatorial. Las mermeladas con marca propia pueden ser comercializadas en red de tiendas populares o ferias agrícolas en otras ciudades.

Siempre será necesaria la articulación con instituciones como Instituto Ecuatoriano de Patente Intelectual (IEPI) para la marca, Secretaría de Economía Popular y Solidaria (SEPS), Ministerio de Agricultura (MAG), entre otras, y que el público haga conciencia del consumo para levantar a este sector importante de la economía del Ecuador: la actividad agropecuaria. Es tarea de todos.

* Ingeniero comercial y director ejecutivo de ASESORAP (Asesoría a Organizaciones Agrícolas Productivas): asesorapecuador@gmail.com
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