Que un artista músico de fama internacional actúe en la ciudad de Manta, y que su presentación no tenga costo directo para el público, sin duda es un imán para atraer a los turistas aficionados a los conciertos al aire libre. Esto lo acabamos de ver en el reciente concierto de Juanes, baladista colombiano, traído a la ciudad porteña para realzar el programa de festejos que conmemora el 97mo aniversario de este cantón ecuatoriano, que lleva el mismo nombre de su ciudad cabecera.

Juanes fue el artista estelar de la velada que el Gobierno municipal presentó el sábado 2 de noviembre del 2019 en la emblemática Playa El Murciélago, al noroccidente de la ciudad. El cantante atrajo a una marea de gente que la Dirección de Comunicación del Municipio calcula por encima de las 50 mil personas, provenientes de varios lugares del Ecuador.

Esta gran concurrencia de visitantes ya se anunciaba en la tarde de esa fecha, Día de los Fieles Difuntos, cuando las autoridades del tránsito tuvieron que destinar a un agente para organizar el flujo de deudos que ingresaban y salían del camposanto Parque del Recuerdo (nororiente), porque en la carretera Manta – Rocafuerte (en cuyo lado izquierdo se halla el cementerio) se movilizaba en sentido contrario una larga e inusual fila de automotores procedentes del norte de la provincia de Manabí y de la región interandina del país.

A las 22h30 salió al escenario Juanes y abrió el show con la canción “A Dios le pido”, haciendo delirar a gran parte del público de todas partes del país, que disfrutó con evidente gusto sus temas musicales y le prodigó largas ovaciones.

“Esto está lleno de amor. ¡Viva Manta!”, expresó Juanes al momento de cantar “Nada valgo sin tu amor”, canción que fue coreada por la multitud que saltó y disfrutó cada tema.

Hubo, no obstante, personas más discretas que se limitaban a ver y escuchar, y que aparentemente son las que dejaron el recinto antes de que Juanes concluyera su concierto. También es posible que el retiro anticipado de algunos espectadores se diera porque, en cierto momento, Juanes dejó el escenario en aparente despedida, pero luego retornó y continuó su actuación.

Por cierto, a Juanes le precedieron otros artistas (teloneros), radicados en Ecuador. Pero -como observó un espectador- cuando ellos actuaron mucha gente del público comía y bebía, o simplemente conversaba, porque estuvieron allí para ver, escuchar y vitorear al cantante colombiano, nada más.

El mismo espectador apreció que la gran multitud agotó las ventas ambulantes de comidas y bebidas que se ofrecían en torno al espectáculo, pero no pudo asegurar si lo mismo sucedió con las ventas de los restaurantes establecidos en ese lugar.

Aspecto digno de resaltar de la organización de este espectáculo es la previsión de haber colocado, repartidas en el recinto, 8 pantallas gigantes para que aun el público apostado en el fondo no se perdiera los detalles de este evento internacional.

FUENTE: Con aportes del Gobierno municipal de Manta, mediante boletín y fotos.

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