Ocurre con frecuencia que la medicina recetada para aliviar o curar ciertos malestares o enfermedades no actúa en el paciente; o, lo que es peor, lo hace de modo contrario al esperado y agrava los síntomas de la enfermedad. Esto es lo que oficialmente se conoce como “Reacciones Adversas a Medicamentos” (RAM), y es la razón por la que la ARCSA (Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria) capacita al personal médico de las casas de salud pública, para que detecten y evalúen el problema y así traten de evitarlo.

En lo que va del año 2019, más de 2.100 profesionales de la salud de las provincias de Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas han sido capacitados en “fármaco vigilancia”, quedando habilitados para advertir el problema y solucionarlo, o cualquier otro problema relacionado con el consumo de medicamentos. Esta capacitación cumple el mandato del Decreto Ejecutivo N° 544, que establece la implementación del Sistema Nacional de Fármaco Vigilancia en el país.

Además de la capacitación a los profesionales médicos, los técnicos de ARCSA han realizado vinculaciones con la ciudadanía que acude a los centros de salud, para explicarles qué deben hacer en el momento que presenten una reacción adversa a un medicamento recetado.  

ARCSA mantiene un cronograma de visitas a establecimientos de salud, para verificar los avances en la aplicación de la “fármaco vigilancia”, con el objetivo de fomentar una cultura de prevención entre el personal médico, enfermeros, boticarios y pacientes en general. 

FUENTE: Arcsa Manabí (Portoviejo), mediante boletín y fotos con firma de Isabel Intriago Morán.