Hace algunos años que el Estado ecuatoriano se ha fijado en las personas desprovistas de recursos económicos que, por esa carencia y la falta de empleo remunerado, toman la ruta del emprendimiento autónomo con el ánimo de prosperar y dejar atrás las estrecheces de su vida individual y familiar. Son varias las instituciones públicas que han desarrollado programas específicos para incentivar y apalancar a estas personas, cuyos minúsculos negocios, sin embargo y en su gran mayoría, aún siguen siendo precarios y de escasa multiplicación laboral; descontando aquellos que fracasaron rotundamente.

En ese grupo social se hallan artesanos, comerciantes, prestadores de servicios, micros industriales y productores agropecuarios. En general comienzan de cero y sin vinculación a personas influyentes en los ámbitos económicos y políticos que direccionan la vida del país; por tanto, su tránsito en el autoempleo es gravoso.

Pero el Estado insiste y se da modos buscando los mejores derroteros. Recientemente la ARCSA (Agencia Nacional de Regulación Control y Vigilancia Sanitaria), zonal para las provincias de Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas, en coordinación con los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) cantonales, lleva adelante un programa de capacitación para asesorar a los emprendedores en el área de los alimentos procesados de sus respectivas jurisdicciones.

A este respecto, Sergio Palomeque, coordinador zonal de la ARCSA, señaló que dicho programa ha empezado en Chone, Manta y Portoviejo, pero que el próximo año se espera continuar trabajando con todos los cantones de Manabí.

Microempresarios de Manta conociendo cómo hacerse de la Notificación Sanitaria para elaborar y vender sus productos alimenticios.

Los emprendimientos atendidos por ahora se dedican a la producción de chifles, aliños, manjares, mermeladas, conservas de frutas, frutas deshidratadas, bebidas alcohólicas, entre otros. Lo primero que conocen sus dueños o administradores es el trámite simplificado para obtener la Notificación Sanitaria que habilita a sus productos para comercializarse libremente en supermercados y tiendas del país.

Palomeque informó que dentro de la capacitación se da a conocer los requisitos que los emprendedores deben cumplir a fin de obtener la Notificación Sanitaria para cada uno de sus productos: código de lote, certificado de qué material esta hecho el envase del producto, cuál es el proceso de elaboración, RUC (Registro Único de Contribuyentes), permiso de funcionamiento de la micro industria, y los análisis completos de laboratorio sobre la composición orgánica de los productos.

Además de ello, abundó Palomeque, se les explica que dentro de los controles que realiza ARCSA se verifican las condiciones higiénico-sanitarias de las instalaciones, el proceso de producción, el almacenamiento de la materia prima y los registros que deben llevar, como el control de plagas.

FUENTE: Arcsa Manabí (Portoviejo), mediante boletín y fotos con firma de Isabel Intriago Morán.