La Fabril da el ejemplo: acondicionó un lactario para sus trabajadoras que amamantan

Gisella Barberán, empleada por La Fabril, muestra cómo preservan la leche materna extraída para amamantar luego a los bebés.

Los ministerios de Salud y de Trabajo acordaron cooperar entre sí, para llevar a cabo en Ecuador un plan que asegure a las madres trabajadoras lactantes un lugar apropiado dónde amamantar a sus respectivos bebés en el sitio del empleo. En abril del 2019 firmaron el Acuerdo Interministerial 003-2019, para la implementación obligatoria de lactarios en empresas e instituciones privadas en todo el país.

Hace poco, en Montecristi (provincia de Manabí), el complejo industrial de La Fabril se sumó a la puesta en práctica de estos espacios. Esta corporación empresarial emplea actualmente a 180 mujeres en edad fértil, 5 embarazadas y 6 en período de lactancia. Y, según Gisella Barberán, empleada de esta corporación, “Para nosotras, como madres, es muy importante contar dentro del trabajo con un lugar donde podamos extraernos la leche y conservarla adecuadamente para luego dársela a nuestros bebés y evitar que se desperdicie”.

Los lactarios son salas de apoyo a las madres en período de lactancia, donde cada dos horas -por lapso de 20 minutos- pueden cómodamente dar leche a su hijo o extraerla y conservarla para suministrarla más tarde y evitar tener que recurrir a la leche animal procesada.

Dennis Chávez, nutricionista y analista de la Unidad de Promoción de la Salud, forma parte de la comisión que asesora y supervisa la implementación de estas salas. Ella resalta la importancia de tomar estas medidas: “La leche materna es el alimento ideal para recién nacidos y niños menores de 2 años. Brinda todos los nutrientes que necesitan para un desarrollo saludable, es segura y contiene anticuerpos que ayudan a proteger a los bebés de las enfermedades infantiles comunes. Entonces, si tenemos todos estos beneficios, es necesario garantizarlos”.

Chávez señala que, durante las supervisiones a las empresas, se revisan algunos parámetros, como las dimensiones de las salas, que deben ser adecuadas y acorde a la cantidad de mujeres que puedan requerir de ella en forma simultánea, garantizando salubridad, comodidad e intimidad. Se considera una superficie mínima requerida de 2 m2 por mujer, la cual se puede incrementar de acuerdo a las necesidades de cada empresa.

Esta normativa también incluye que el empleador del sector privado debe hacer actividades de promoción dentro de la empresa, como exposiciones temáticas y charlas instructivas, y proveer a las madres el material promocional correspondiente. Adicionalmente, se debe evitar la publicidad de sucedáneos, como fórmulas, biberones o chupones.

FUENTE: Distrito de Salud 13D02 (Manta), mediante boletín y foto con firma de Rebeca Alarcón Mieles.