Un monumento bien merecido

Maqueta del proyecto monumental trazado por el Gobierno municipal de Manta./ GAD Manta

El Cuerpo de Bomberos es, probablemente, la institución pública con más merecimientos en la ciudad de Manta. Son los primeros en acudir cuando se pide auxilio inmediatamente después de una tragedia y siempre van presurosos a prestar ayuda cuando una persona en apuros la requiere. Los bomberos tienen una mística de servicio extraordinaria, que ojalá nunca claudique.

Con este introito queremos referirnos a una información municipal acerca de la reconstrucción de una rotonda o redondel vial, próximo a la Ciudadela de los Eléctricos, al suroriente de la ciudad, donde se erigirá un monumento para gloria del diligente y riesgoso servicio que los hombres y las mujeres vestidos con casaca roja ofrendan al pueblo de Manta.

El proyecto presupone esculturas modernas y una pileta inteligente, que se levantarán en un área de 2.865 metros cuadrados y que estará llena de vida natural y color, donde las extensas áreas verdes, un juego de luces y algunos chorros de agua ofrecerán un verdadero espectáculo visual.

El conjunto escultórico./ GAD Manta

Actualmente los trabajos están en la etapa de demolición de la estructura antigua y el retiro de los escombros.

La nueva obra comprende la colocación de tres esculturas humanas que inmortalizan el accionar heroico del Cuerpo de Bomberos de Manta. Desconocemos si las cualidades de arte y estética del monumento están a la altura de la grandeza social de la institución honrada de este modo, pero es bastante que se haya decidido levantarlo.

Las palabras iniciales de esta información solo quieren reconocer la valía inestimable del trabajo eficaz de los bomberos de Manta, de lo cual pueden testimoniar numerosas personas que han probado de primera mano el servicio que prestan aquellos trabajadores abnegados.

Vista general del monumento, en el ambiente recreado para él./ GAD Manta

Cuántas personas han solucionado rápidamente problemas ocasionados por defectos o mala instalación de bombonas de gas. Cuántas han podido ingresar a sus domicilios cuando las llaves de la puerta se quedaron adentro. Cuántas se han valido de la asistencia médica urgente -a domicilio- que fue la primera en presentarse luego de un llamado pidiendo auxilio. Y, naturalmente, cuántas han salvado su casa y sus enseres al provocarse un incendio.

Los bomberos no son santos, pero sí que actúan con devoción en el cumplimiento de su deber, porque seguramente son bien conscientes de la responsabilidad que han asumido y el deber ante los contribuyentes que confían en ellos.

Son merecedores del monumento y del aprecio fraterno de toda la comunidad.

FUENTE: Con base en un boletín y fotos del Gobierno municipal de Manta.