Apuntes acerca del coronavirus en Ecuador

Después de conocerse oficialmente que hay 17 contagiados y más de un centenar en cuarentena para observación, en el Ecuador (Sur América) hay inquietud por los alcances del virus en territorio nacional y por eso las autoridades sanitarias y el público toman las precauciones del caso.

El Ministerio de Salud Pública (MSP), por disposición del presidente de la República, Lenín Moreno Garcés, decretó la emergencia sanitaria en todo el país, lo que significa -entre otras cosas- el uso de todos los recursos estatales posibles para enfrentar el embate del virus, así como el control epidemiológico sobre la movilización humana interna (incluyendo a quienes llegan del extranjero), la prohibición temporal de actos públicos masivos, la opción de trabajar desde casa mediante la Internet y la habilitación extraordinaria de 24 casas de salud, repartidas a lo largo y ancho del territorio ecuatoriano, para tratar a los pacientes contagiados.

No estaba contagiada

Pese a todas esas precauciones, los rumores infundados -que no son pocos- acrecientan la inquietud ciudadana. Ayer, por ejemplo, un certificado médico que diagnosticaba infección respiratoria aguda intranquilizó a los funcionarios de la Unidad Judicial de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia Mariscal Sucre (Quito) y a los usuarios que acudieron hasta ese lugar.

Según informa la Dirección Nacional de Comunicación del Consejo de la Judicatura, “Ocurrido el hecho, se puso en conocimiento del Departamento de Seguridad y Salud Ocupacional de la Judicatura de Pichincha, así como del Ministerio de Salud Pública (MSP), quienes activaron el ‘Protocolo interinstitucional para la atención de emergencias por posible Código Espii’ (6. Lineamientos Específicos). Como medida de prevención se suspendió la atención de la mencionada unidad por alrededor de una hora.”

La misma fuente señala que “Tras la verificación de los datos, por parte del Ministerio de Salud, se confirmó que la usuaria no se encontraba en ninguna de las bases de contagiados ni del cerco epidemiológico de COVID -19, por lo que las actividades en la Unidad Judicial se reanudaron con normalidad.”

En un comunicado de prensa, el Ministerio de Salud señaló que la persona relacionada con este incidente ingresó al Ecuador el 7 de marzo desde New York (EE.UU). Tres días después presentó síntomas de afección respiratoria, por lo que fue revisada en un establecimiento de salud. Al no cumplir el cuadro de COVID – 19, se le dio el alta, con la recomendación de guardar aislamiento domiciliario, que no se cumplió.”

La situación en Manabí

Hasta el momento de escribir esta información (jueves 12 de marzo, 10h30), en la provincia de Manabí no se había reportado ningún caso confirmado de COVID-19, pero sí corrieron algunos rumores.

Desde Chone subieron a WhatsApp, hace pocos días, un audio sobre un niño supuestamente contagiado y cuya madre se movilizó sin control por varios lugares. Por otro lado, se supo de una septuagenaria de la ciudad que ha preferido refugiarse en su casa campestre hasta que se contenga la epidemia.

En Manta hubo inquietud ayer, porque se supo de una persona extranjera que había concurrido al Centro de Salud de Santa Martha con una sintomatología parecida a la del coronavirus, situación que se transmitió rápidamente a través de las redes sociales en Internet. Pero la alarma inicial fue desactivada más tarde con la información oficial de que no era el temido COVID-19.

La gente se mantiene atenta al desenlace de la primera persona a la que se le encontró el virus, una dama septuagenaria que llegó de España a Guayaquil donde se halla hospitalizada. Mientras tanto, unos más y otros menos, todos procuran seguir las recomendaciones preventivas dimanadas de los organismos estatales responsables de la salud pública.

Hay control epidemiológico en el puerto, en el aeropuerto y en el terminal terrestre, tarea a cargo del Distrito de Salud 13D02 (Manta, Jaramijó y Montecristi). Las grandes tiendas de autoservicio han dispuesto personal dedicado expresamente a desinfectar las manos de sus usuarios y los pasamanos de sus escaleras y otras superficies expuestas regularmente al tacto.

Muchos conductores de vehículos de uso público, como son taxis y autobuses, ya han hecho costumbre frotarse constantemente gel desinfectante en sus manos.

FOTO: Edificio donde funciona la unidad judicial de Quito alertada de un supuesto caso de coronavirus./ Consejo de la Judicatura